La alianza entre Visa y la plataforma de Stripe permitirá que los fondos en stablecoins se utilicen directamente en compras cotidianas, marcando un hito en la adopción de criptomonedas como medio de pago global.
Visa y Bridge, la plataforma de infraestructura de stablecoins adquirida por Stripe, han anunciado una expansión masiva de su programa de tarjetas vinculadas a stablecoins. Lo que comenzó como un piloto en 18 países de América Central y del Sur se convertirá en una realidad global antes de que finalice 2026, llegando a más de 100 naciones de Europa, Asia-Pacífico, África y Oriente Medio .
Cómo funcionan las tarjetas que usan stablecoins
La mecánica es sencilla pero revolucionaria. Los usuarios que tengan stablecoins (como USDC o USDT) en sus carteras digitales, como MetaMask o Phantom, podrán solicitar una tarjeta Visa vinculada a ese saldo. Al realizar una compra en cualquiera de los 175 millones de comercios que aceptan Visa en todo el mundo, la transacción se liquidará automáticamente usando las stablecoins, sin necesidad de convertir el dinero a moneda fiduciaria de forma manual . Detrás de esta operación se encuentra Lead Bank, que actúa como socio bancario y participa en el programa piloto de liquidación con stablecoins de Visa, facilitando que los movimientos se registren directamente en la blockchain .
Visa ya está evaluando la posibilidad de integrar en el futuro activos emitidos por Bridge como un nuevo mecanismo de liquidación para sus socios .
El marco legal que ha hecho posible la alianza entre Visa y Stripe: la GENIUS Act
Este salto a escala global no habría sido posible sin un cambio significativo en el entorno regulatorio de Estados Unidos. La aprobación de la GENIUS Act (Guiding and Establishing National Innovation for U.S. Stablecoins) en 2025 estableció por primera vez un marco federal claro para los emisores de stablecoins, exigiendo respaldos de reserva del 100% y estrictos requisitos operativos .
Poco después, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) publicó una propuesta de normativa para implementar la ley, creando un camino definido para que entidades como Bridge operen como emisores de stablecoins permitidos (PPSI). Esto otorga a las empresas de infraestructura cripto un estatus similar al de las instituciones financieras tradicionales, lo que reduce la incertidumbre y acelera su adopción por parte del gran público .
Un mercado en ebullición
La expansión de Bridge y Visa es solo un síntoma del enorme momento que viven las stablecoins. Según datos del sector, el volumen total de transacciones con estos activos creció un 72% en 2025, alcanzando los 33 billones de dólares. Solo en enero de 2026, la cifra ya superaba los 10,5 billones .
Stripe, que pagó 1.100 millones de dólares por Bridge en 2025, está desplegando una estrategia agresiva en este campo. Además de las tarjetas, está desarrollando junto a Paradigm la blockchain Tempo, diseñada específicamente para pagos con tokens vinculados .
En palabras de Cuy Sheffield, director de cripto de Visa: «Visa está comprometida a encontrarse con las empresas donde operan, y cada vez más, eso ocurre en la cadena de bloques» . Por su parte, Zach Abrams, CEO de Bridge, lo resume así: «Esta expansión permitirá a las empresas que lancen sus propias stablecoins personalizadas usarlas sin problemas dentro de sus programas de tarjetas» .
Enlaces de interés
- Sitio oficial de Visa
- Stripe
- Stablecoin en Wikipedia
- OCC (Office of the Comptroller of the Currency)
