XRP, el token de Ripple, ha sido señalado por CNBC como el «nuevo favorito» del mercado tras un comienzo de año explosivo, superando con creces el rendimiento de los grandes como Bitcoin y Ethereum. Analizamos los factores que alimentan este repunte.
Mientras Bitcoin y Ethereum avanzan con modestia en los primeros días de 2026, XRP, el token nativo de Ripple, ha robado el protagonismo con una espectacular subida del 25% desde el 1 de enero. Cotizando alrededor de los $2.25 a $2.30, esta performance no solo ha captado la atención de los traders minoristas, sino que refleja un cambio más profundo: la entrada silenciosa de capital institucional y una serie de fundamentos técnicos que sugieren que el movimiento podría tener más recorrido.
Un comienzo de año histórico para el token de Ripple
La comparación es elocuente. Mientras Bitcoin (BTC) ha subido aproximadamente un 6% y Ethereum (ETH) un 10% en el mismo período, XRP ha multiplicado por cuatro esas ganancias. Este rendimiento le ha valido el título de «la operación cripto más caliente del año» por parte de medios como CNBC, destacando cómo los inversores que compraron durante la quietud del cuarto trimestre de 2025 están siendo recompensados. La clave parece haber sido la anticipación a una trade «menos concurrida» que la de los dos gigantes del sector.
El innegable impulso de los ETFs y el capital ‘smart money’
Uno de los motores más evidentes del repunte son los fondos cotizados (ETFs) de XRP. Según datos de SoSoValue y Coinglass, estos productos han sumado casi $100 millones en entradas netas desde enero, extendiendo una racha de entradas ininterrumpidas desde su lanzamiento en noviembre. El agregado total supera ya los $1.150 millones, sin un solo día de salidas de capital. Este flujo constante, incluso en periodos de precio lateral, indica una acumulación paciente por parte de inversores institucionales que buscan exposición regulada al activo.
Este apetito institucional se ve respaldado por datos on-chain. Análisis de CryptoQuant revelan que la liquidez en el exchange descentralizado (DEX) de XRP Ledger ha alcanzado un máximo histórico de $173 mil millones, un fenómeno inusual en un contexto de corrección de precios que suele venir acompañado de una reducción de liquidez. Este crecimiento sugiere que proveedores de liquidez y ‘market makers’ se están posicionando para un evento de mayor volatilidad o un cambio de tendencia a largo plazo.
XRP: Fundamentos sólidos y un ecosistema en expansión
Más allá del precio, la red subyacente muestra signos de fortaleza. Las transacciones en el DEX de XRPL superaron las 890.000, demostrando un uso activo de la liquidez disponible. Al mismo tiempo, las reservas de XRP en exchanges como Binance están en su nivel más bajo en dos años, una señal clásica de acumulación (holding), ya que los inversores retiran sus tokens de las plataformas para guardarlos en carteras privadas, reduciendo la presión vendedora inmediata.
En el frente empresarial, Ripple continúa expandiendo su alcance. Recientemente anunció asociaciones con importantes instituciones financieras japonesas como Mizuho Bank y SMBC Nikko para impulsar la adopción de XRP Ledger en Japón. Además, la compañía recibió la aprobación condicional para operar un banco fiduciario en EE.UU. y vio cómo la firma Evernorth creaba el primer tesoro institucional dedicado a XRP, con compromisos que superan los $1.000 millones.
Un camino por delante con riesgos considerados
A pesar del optimismo, los analistas advierten de posibles factores de riesgo. Los flujos de ETFs y el sentimiento en redes sociales han demostrado ser volátiles en el pasado y no garantizan una apreciación sostenida del precio. Además, cualquier desarrollo regulatorio adverso o un cambio en las condiciones macroeconómicas podría pesar sobre el rendimiento de XRP. Sin embargo, la combinación actual de una base técnica sólida, un claro interés institucional y un ecosistema en crecimiento posiciona a XRP como uno de los activos digitales más interesantes para seguir en 2026.
