El Core CPI muestra una leve subida del 0,19% mensual en agosto, mientras que el Headline CPI salta al 3,4% impulsado por energía y alimentos. Los analistas de la banca privada advierten que la calma aparente podría ser efímera.

Según las proyecciones más recientes de TD Securities, la economía estadounidense enfrenta un escenario inflacionario complejo a finales de agosto. Aunque los datos sugieren que la inflación subyacente ha logrado estabilizarse, existen factores estructurales que podrían volver a encender las alarmas en el próximo trimestre.

Core CPI: Estabilidad relativa en servicios

El indicador clave para los inversores, el Core CPI (excluyendo alimentos y energía), se proyecta en un incremento del 0,19% mes a mes, situándose en un 2,3% anual. Este comportamiento indica que la presión inflacionaria en el sector de servicios, tradicionalmente resistente a las bajadas de precios, se ha mantenido bajo control.

Esta moderación es crucial para la narrativa de la Reserva Federal (Fed), ya que sugiere que la política monetaria restrictiva está empezando a tener efectos tangibles en la demanda agregada. Sin embargo, la estabilidad del Core no garantiza una calma generalizada en el mercado.

Headline CPI: La presión de energía y alimentos

En contraposición a la tranquilidad del Core, el Headline CPI —que incluye todos los gastos— se espera que registre un aumento más pronunciado del 0,37% mensual, situándose en un 3,4% anual. Este salto se debe principalmente a dos factores:

  • Subida de precios energéticos: La volatilidad en los mercados globales continúa presionando al alza los costos de combustibles.
  • Inflación alimentaria: Aunque ha sido más contenida, muestra una ligera recuperación que contribuye a la inflación general.

Riesgos latentes y el impacto de los aranceles

TD Securities advierte que los riesgos inflacionarios siguen presentes. Los comentarios de los encuestados del ISM (Institute for Supply Management) reflejan una cautela persistente entre las empresas, sugiriendo que la cadena de suministro aún no ha recuperado su eficiencia plena.

Además, el mercado asume grandes caídas de precios en categorías expuestas a aranceles, como ropa y artículos para el hogar. Si estas reducciones son menores a lo esperado, podrían revertir la tendencia a la baja y generar una nueva ola de presión inflacionaria.

Implicaciones para los mercados digitales

Para el ecosistema crypto, un Core CPI bajo es generalmente positivo, ya que reduce la probabilidad de nuevos aumentos de tipos de interés agresivos. No obstante, si el Headline CPI confirma una presión inflacionaria sostenida por energía y alimentos, la incertidumbre podría frenar las entradas de capital en activos de riesgo como Bitcoin y altcoins.

La próxima reunión de la Fed dependerá de cómo se interpreten estos datos: ¿es un respiro temporal o el preludio de una escalada inflacionaria?

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