El Departamento de Justicia de EE. UU. prepara una demanda histórica contra la gigante tecnológica, alegando prácticas anticompetitivas que han costado miles de millones a los anunciantes.
Este lunes, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, encabezado por la Comisión Federal de Comercio (FTC), ha anunciado planes para demandar a Amazon. La acusación centra su atención en una práctica comercial interna conocida como 'soft reserve', implementada por la empresa desde 2018.
Según los documentos presentados, esta estrategia consistía en manipular artificialmente las pujas mínimas dentro de la plataforma publicitaria de Amazon. En lugar de permitir que el precio se determinara únicamente por la oferta y la demanda real del mercado, la compañía elevaba silenciosamente el umbral mínimo que debían pagar los vendedores para aparecer en los resultados de búsqueda.
El mecanismo de 'soft reserve' y su impacto
La FTC detalla que esta táctica permitía a Amazon pujar por encima del segundo mejor vendedor disponible sin informar a las empresas publicitarias. El objetivo era aumentar los ingresos de la plataforma sin que los anunciantes pudieran detectar el cambio en sus subastas.
El impacto financiero ha sido devastador para los participantes del mercado. Los reguladores estiman que, gracias a esta manipulación encubierta, Amazon habría obtenido decenas de miles de millones de dólares adicionales. Por otro lado, se calcula que los anunciantes han sufrido daños por miles de millones de dólares en costos publicitarios inflados.
El efecto fue especialmente crítico durante periodos de alta demanda, como las grandes jornadas comerciales o el Black Friday. En estos momentos, la estrategia habría incrementado hasta un 50% el costo final que debían pagar los vendedores por cada clic obtenido en su campaña publicitaria.
El contexto regulatorio y legal
No se trata de una acción aislada. La FTC ha coordinado este movimiento con más de 20 fiscales generales estatales, incluyendo autoridades clave de estados como Nueva York, California y Florida. Esta alianza amplia refuerza la gravedad de las acusaciones y sugiere que el caso podría tener un alcance nacional significativo.
Amazon opera actualmente la tercera mayor plataforma de anuncios digitales del mundo. La intervención regulatoria busca no solo sancionar estas prácticas pasadas, sino también establecer precedentes para proteger la competencia justa en el sector publicitario digital frente a las grandes tecnológicas.