Michael Saylor ha lanzado una ofensiva retórica contra la propuesta BIP-110, calificándola de intento de corrupción interna que amenaza la integridad del protocolo.
En un hilo de 9 publicaciones publicado el 28 de julio de 2026, el CEO de MicroStrategy, Michael Saylor, elevó el debate sobre la gobernanza de Bitcoin a un plano constitucional. La propuesta BIP-110, conocida como 'Reduced Data Temporary Softfork', busca restringir temporalmente durante un año los datos no financieros, específicamente las inscripciones de Ordinals, argumentando que saturan la red.
Saylor no ve esto como una optimización técnica, sino como un ataque directo a los derechos de propiedad de los participantes. Según su análisis, modificar las reglas de consenso para imponer una agenda de una facción específica constituye un robo económico, ya que traslada los costos y riesgos de esa facción a todos los demás usuarios y generaciones futuras.
El umbral de la resistencia: 2.64% vs 55%
Los datos técnicos respaldan la postura de Saylor. Actualmente, la propuesta BIP-110 cuenta con el apoyo del 2.64% de los mineros, una cifra abismalmente baja comparada con el umbral del 55% necesario para su activación en la red. Esta disparidad sugiere que la comunidad de validadores ve la propuesta como incompatible con la seguridad y la descentralización del protocolo.
La frase 'Bitcoin has won. Now it must survive victory' resume la preocupación de Saylor: el riesgo ya no proviene de competidores externos o reguladores hostiles, sino de la tentación de los propios guardianes de la red de alterar sus reglas fundamentales para resolver disputas de corto plazo.