La Major Cities Chiefs Association da su apoyo oficial a la norma tras la incorporación de nuevas disposiciones para investigar delitos financieros con activos digitales.
La Major Cities Chiefs Association (MCCA), la organización que agrupa a los jefes de policía de las principales metrópolis de Estados Unidos, ha confirmado su respaldo oficial al Clarity Act. El giro llega después de que el texto legislativo incorporase nuevas disposiciones orientadas específicamente a la investigación de delitos financieros cometidos con activos digitales.
La MCCA lo resume sin rodeos: “The most recent changes to the legislation have earned MCCA’s support”. Y añade que la norma, tal y como está ahora redactada, “represents a meaningful step toward improving the ability of law enforcement to investigate financial crimes involving digital assets”. Es decir: lo que faltaba no era voluntad regulatoria, sino herramientas operativas para quienes trabajan sobre el terreno.
Un bloqueo que se ha comido gran parte de 2026
El Clarity Act no es una propuesta nueva. La Cámara de Representantes la aprobó el año anterior con apoyo bipartidista, con demócratas y republicanos votando a favor. Desde entonces, sin embargo, la iniciativa ha permanecido atascada durante buena parte de 2026, sin encontrar la ventana política necesaria para completar su tramitación en el Congreso.
El calendario tampoco ayuda: con el August recess a la vuelta de la esquina, cada semana perdida encarece el coste de sacar adelante la norma dentro del ciclo legislativo actual. El aval de la MCCA llega, por tanto, en un momento en el que el respaldo de las fuerzas del orden puede pesar más que cualquier argumento técnico.
Rendimientos de stablecoins, ética y los frentes que siguen abiertos
El apoyo policial no significa consenso. El lobby bancario y varios legisladores han venido reclamando mejoras en dos puntos concretos: el tratamiento de los rendimientos de las stablecoins y las cuestiones de ética. Entre las voces que han acompañado el debate figuran el National Fraternal Order of Police y la senadora Catherine Cortez Masto, y en la discusión sigue circulando el veredicto de que el texto “falls short”.
A ese ruido se suma el contexto político: la familia Trump ha recibido críticas recurrentes por sus intereses en el sector cripto —con nombres como World Liberty Financial apareciendo de forma habitual en el debate—, un factor que ha contaminado cualquier intento de avanzar hacia un marco regulatorio limpio para Bitcoin, el resto de criptoactivos y las stablecoins.
Qué cambia realmente con este aval
Que la policía de las grandes ciudades pase de la reserva al respaldo cambia la conversación. Durante meses, el argumento contra una regulación clara de los activos digitales ha sido el riesgo para la persecución del crimen financiero; con la MCCA a favor, ese argumento pierde a su portavoz más creíble.
No es una victoria cerrada. Los desacuerdos sobre rendimientos de stablecoins y ética siguen sobre la mesa, y el bloqueo de 2026 demuestra que un texto aprobado en la Cámara puede quedarse a medio camino durante más de un año. Pero el Clarity Act llega a esta fase con un aval que hasta ahora no tenía, y eso lo coloca en una posición notablemente más sólida que la de hace unas semanas.