El par EUR/USD se fortalece ante la corrección del dólar, mientras Christopher Waller advierte sobre un posible endurecimiento de la política monetaria si los datos de inflación de junio confirman un recalentamiento.
Una corrección técnica antes del gran evento
Los mercados de divisas han visto un movimiento claro en la sesión de este martes. El Euro ha ganado terreno frente al dólar estadounidense, impulsado por una corrección del índice DXY que ha bajado un 0.13% hasta situarse cerca de los 101.15 puntos. Este movimiento de retroceso del dólar ocurre justo antes de la publicación de los datos de inflación (CPI) de junio en Estados Unidos, un evento que mantiene a los inversores en vilo.
El par EUR/USD se ha acercado a la zona de 1.1395, reflejando la incertidumbre sobre el impacto que tendrán los nuevos datos. La inflación headline de junio ha mostrado una desaceleración significativa, cayendo al 3.8% comparado con el 4.2% de mayo, mientras que la inflación core se sitúa en el 2.9%. Sin embargo, la narrativa no es solo sobre los números pasados, sino sobre lo que dicen los bancos centrales para el futuro.
La advertencia de Waller y la postura de la Fed
A pesar de los datos que parecen mostrar una tendencia a la baja, la Reserva Federal mantiene una postura de precaución. Christopher Waller, miembro del FOMC, ha sido contundente en sus declaraciones, advirtiendo que no toma a la ligera las señales inflacionarias. Su mensaje es claro: si la inflación core muestra signos de recalentamiento esta semana, el comité considerará apretar la política monetaria en el corto plazo.
Waller también cuestionó la utilidad de la orientación hacia el futuro (forward guidance) en la coyuntura actual, sugiriendo que la comunicación de la Fed debe adaptarse a la volatilidad presente. Esta reticencia a suavizar el tono es crucial para el mercado, ya que implica que la Fed está dispuesta a actuar rápidamente si los datos no cumplen con las expectativas de moderación.
El BCE y la dependencia de los datos
Mientras la Fed mantiene la presión, el Banco Central Europeo (BCE) ha adoptado una postura más dependiente de los datos. Tras haber subido los tipos de interés en junio, el BCE espera ver cómo reaccionan las economías de la zona euro ante el entorno de tipos altos. La estimación de subida de tipos para septiembre se sitúa en 25 puntos base, pero la decisión final dependerá de la evolución de la inflación y el crecimiento económico.
La divergencia en las estrategias de la Fed y el BCE añade complejidad al par EUR/USD. Mientras Washington parece estar a punto de endurecer aún más su política, Europa observa con cautela. El mercado debe estar atento a si la inflación core de EE. UU. confirma la tendencia a la baja o si, por el contrario, muestra resistencia, lo que podría forzar una respuesta más agresiva de la Fed y debilitar aún más al Euro.