Los datos de manufactura de mayo (ISM) han superado las expectativas, enviando una señal clara a la Fed de que la economía estadounidense sigue siendo robusta. Esto complica la labor de la Reserva Federal y fortalece al dólar frente a pares como el NZD.
El índice de manufactura ISM de Estados Unidos ha registrado un repunte significativo en mayo, alcanzando la cifra de 54.0 y llamando la atención a la Fed. Este dato representa un máximo no visto desde hace cuatro años, superando ampliamente los 52.7 observados en abril. La expansión se ha visto impulsada principalmente por un crecimiento acelerado en los nuevos pedidos, mientras que la contracción en el empleo ha ralentizado su ritmo de deterioro.
Este desempeño robusto valida la postura restrictiva de la Reserva Federal (Fed). Como señala el análisis de expertos, estos datos apoyan una política monetaria dura y un dólar más fuerte. Aunque el subíndice de precios pagados (PPI) ha descendido inesperadamente a un mínimo de dos meses (82.1 frente a 84.6 en abril), los analistas advierten que sigue siendo indicativo de riesgos alcistas para la inflación a largo plazo.
Impacto en los mercados y la moneda estadounidense
La reacción inmediata en los mercados ha sido un fortalecimiento del dólar estadounidense (USD). El índice DXY se mantiene estable cerca de los 99.25, mientras que pares como el NZD/USD se debilitan. Esta debilidad del dólar neozelandero se debe a una combinación de datos laborales positivos en EE.UU. y una notable cautela por parte de los inversores respecto a los datos económicos de Nueva Zelanda.
Además, el dólar se ha mostrado más fuerte contra el AUD, el CAD y el CHF, mientras que el par USD/JPY muestra una ligera corrección. El mercado laboral estadounidense también muestra signos de salud, con el informe JOLTS indicando que la tasa de contratación ha subido a un máximo de dos años, lo que reduce los riesgos de un deterioro significativo en el empleo si esta tendencia se mantiene.
El factor geopolítico: Irán y la incertidumbre
Paralelamente a los datos económicos, las tensiones geopolíticas añaden una capa de volatilidad. Tras un intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán, incluyendo la interceptación de misiles iraníes y contraataques en la isla de Qeshm, se renuevan los temores de una escalada del conflicto en Medio Oriente.
Esta incertidumbre podría tener implicaciones directas en los precios del petróleo y, por extensión, en la inflación global. Sin embargo, en el corto plazo, el refugio seguro del dólar ha absorbido parte de esta volatilidad, manteniendo al índice DXY relativamente calmado a pesar de los rumores de guerra.
Más información
Para profundizar en el análisis técnico y fundamental, puede consultar los reportes de Brown Brothers Harriman y los datos oficiales de la Fed.
