El gobierno real de Bután transfirió otros 375 BTC esta semana, mientras los fondos se canalizan hacia infraestructura nacional y el ambicioso proyecto de la Ciudad de la Atención Plena.
El pequeño reino del Himalaya vuelve a ser protagonista en el ecosistema cripto. El gobierno de Bután transfirió el pasado martes 374,9 bitcoin (BTC), equivalentes a unos 25,2 millones de dólares, a una dirección externa, en lo que parece ser una nueva ronda de desinversiones. Según datos de la plataforma de análisis Arkham Intelligence, los fondos fueron enviados a una cartera que ya había recibido bitcoins del país asiático en ocasiones anteriores y que luego los redirigió a Galaxy Digital, un gestor de inversiones institucionales. Aunque no hay confirmación oficial, todo apunta a que se trata de una liquidación ordenada.
Con esta operación, Bután ha superado los 2.000 BTC vendidos en lo que va de 2026, una aceleración que contrasta con los movimientos más modestos de principios de año. En enero y febrero los traspasos oscilaban entre los 5 y los 15 millones de dólares, mientras que en marzo han escalado hasta transacciones de entre 35 y 45 millones. La semana pasada, el gobierno movió 519,7 BTC y 123,7 BTC adicionales, algunos de ellos hacia direcciones vinculadas a la firma de trading QCP Capital.
Bután: De las minas hidroeléctricas a la venta estratégica
A diferencia de la mayoría de los estados que acumulan bitcoin mediante incautaciones o compras en el mercado, Bután comenzó a minar la criptomoneda en 2019 aprovechando su abundante energía hidroeléctrica. Las plantas situadas en los ríos glaciares del país le permitieron convertir electricidad limpia en una de las mayores reservas soberanas de bitcoin del mundo, gestionadas por su brazo inversor estatal, Druk Holding & Investments.
En su punto álgido, a finales de 2024, la cartera llegó a superar los 13.000 BTC. Sin embargo, desde entonces y especialmente en los primeros meses de 2026, las tenencias se han reducido de forma constante. Según los datos en cadena, el reino guarda actualmente 3.954 BTC, valorados en unos 263,9 millones de dólares, lo que supone un descenso superior al 66% respecto al máximo registrado hace apenas un año y medio.
A pesar de la fuerte disminución, Bután sigue siendo el séptimo mayor tenedor soberano conocido de bitcoin, según el rastreador Bitcoin Treasuries, por detrás de Estados Unidos, China, Reino Unido, Ucrania, El Salvador y Emiratos Árabes Unidos.
Destino de los fondos: infraestructura y la Ciudad de la Atención Plena
Las ventas no son fruto del azar. En diciembre de 2025, Bután anunció que destinaría hasta 10.000 BTC de sus reservas para cofinanciar la construcción de Gelephu Mindfulness City, un nuevo polo económico y cultural en el sur del país. La iniciativa forma parte de un compromiso nacional más amplio —la Bitcoin Development Pledge— que busca usar los activos digitales para impulsar el crecimiento económico a largo plazo.
Además, el pasado 8 de enero de 2026, la propia administración de Gelephu Mindfulness City reveló sus planes de establecer una reserva estratégica de criptomonedas que incluiría no solo bitcoin, sino también ether (ETH) y bnb (BNB). Con ello, el reino aspira a consolidarse como un nodo de innovación financiera sin abandonar su identidad medioambiental.
Las transferencias se realizan principalmente a través de acuerdos extrabursátiles (OTC) con contrapartes como Galaxy Digital y QCP Capital, lo que permite absorber la liquidez sin generar grandes fluctuaciones en el mercado. Los ingresos obtenidos se destinan a proyectos nacionales, salarios de funcionarios y al desarrollo de infraestructuras, según han señalado analistas familiarizados con la estrategia del gobierno.
Un modelo único en un mercado volátil
Mientras que el resto de países con reservas significativas de bitcoin las han obtenido por decomisos, Bután ha sabido convertir su geografía y su compromiso con las energías renovables en una ventaja competitiva. Sin embargo, desde hace más de un año no se registran ingresos relevantes de nueva minería en sus direcciones, lo que ha llevado a especular sobre una posible ralentización de la actividad minera.
En cualquier caso, las ventas ordenadas y el ritmo creciente de transferencias reflejan una transición: de acumular para la tesorería estatal a utilizar esos recursos para materializar proyectos de desarrollo real. Con una participación estimada en el 0,051% del suministro total de bitcoin, Bután continúa siendo un laboratorio viviente de cómo una nación puede integrar activos digitales en su estrategia soberana.
Fuentes consultadas:
- Arkham Intelligence
- Bitcoin Treasuries
- Wikipedia – Bután
- Druk Holding & Investments
- Gelephu Mindfulness City.
