El encargado de coordinar la política de activos digitales en la administración Trump abandona su cargo tras agotar los días permitidos como empleado especial, aunque se mantendrá en un puesto asesor. Su salida llega en un momento crítico, con la legislación sobre estructura de mercado (CLARITY Act) paralizada por disputas políticas.
David Sacks, el conocido como “zar cripto” de la Casa Blanca, ha puesto fin a su etapa como asesor especial para inteligencia artificial y criptomonedas. Su salida, confirmada por él mismo en una entrevista con Bloomberg, responde a un límite legal: los empleados gubernamentales especiales (special government employees) tienen un tope de 130 días de servicio al año. Sacks ha alcanzado ese límite, lo que hace de su salida un trámite más procedimental que un cese abrupto.
Sin embargo, su marcha se produce en un momento delicado. Sacks, un reconocido inversor tecnológico que se deshizo de sus tenencias en criptomonedas antes de asumir el cargo para evitar conflictos de interés, ha sido una pieza clave en la estrategia de la administración Trump para posicionar a Estados Unidos como la “capital mundial de las criptomonedas”. Durante su mandato, supervisó la creación del grupo de trabajo sobre mercados de activos digitales y apoyó iniciativas como la reserva estratégica de bitcoin, aunque esta quedó finalmente diluida al limitarse a los bitcoins ya incautados por el gobierno.
De zar cripto a asesor tecnológico: el nuevo rol de Sacks
Sacks no abandona la administración, sino que cambia de trinchera. Su nuevo destino es el Consejo Presidencial de Asesores en Ciencia y Tecnología (PCAST, por sus siglas en inglés), un órgano asesor de gran tradición en Estados Unidos, donde ejercerá como co-presidente junto a Michael Kratsios. Este consejo, cuyos miembros incluyen a pesos pesados de la tecnología como Mark Zuckerberg (Meta), Jensen Huang (Nvidia), Sergey Brin (Google) o Marc Andreessen (a16z), se centrará en cuestiones más amplias como la inteligencia artificial, la computación cuántica o la energía nuclear.
En su nuevo rol, Sacks tendrá menos poder ejecutivo directo sobre la política cripto, pero su influencia no desaparece. “Como co-presidente de PCAST, ahora puedo hacer recomendaciones no solo sobre IA, sino sobre un rango más amplio de temas tecnológicos”, declaró Sacks. Para la Casa Blanca, su experiencia sigue siendo un activo, aunque su voz se sume ahora a la de un comité.
Un legado de luces y sombras en la regulación cripto
El paso de Sacks por el cargo deja un sabor agridulce para el sector. Por un lado, bajo su supervisión se impulsó la ley GENIUS Act, que establece un marco federal para los emisores de stablecoins, un texto que finalmente fue aprobado. Pero su principal promesa, la CLARITY Act, una ambiciosa ley que pretende definir la estructura de mercado y repartir competencias entre la SEC y la CFTC, sigue en el limbo.
Sacks había prometido que esta legislación estaría lista en los primeros 100 días de la administración, un plazo que se ha incumplido ampliamente. El proyecto se encuentra ahora atascado en el Comité Bancario del Senado, con las negociaciones bloqueadas por un punto clave: si los tenedores de stablecoins pueden recibir rendimientos o no. Las entidades bancarias presionan para prohibirlo, mientras que empresas como Coinbase se oponen frontalmente, argumentando que sin ese incentivo el modelo de negocio pierde su atractivo.
La salida de Sacks llega justo cuando el senado se prepara para una votación clave en abril, aunque el futuro de la ley es incierto. Figuras como la senadora Cynthia Lummis han asegurado que se sacará adelante, pero las disputas internas amenazan con retrasar aún más el proceso.
Reacciones políticas y del mercado: un vacío que preocupa
La noticia ha generado reacciones encontradas. Desde la oposición, la senadora Elizabeth Warren había acusado previamente a Sacks de sobrepasar su límite de días para seguir influyendo en la política cripto, mientras que el fundador de Cardano, Charles Hoskinson, le criticó por no frenar los proyectos personales de la familia Trump, como la memecoin $TRUMP.
En los mercados, la noticia se ha recibido con una mezcla de indiferencia y preocupación. El precio de bitcoin, que ya cotizaba a la baja por la tensión geopolítica, apenas reaccionó. Sin embargo, analistas como Eleanor Terrett de Fox Business señalan que la incógnita ahora es si la Casa Blanca nombrará un sustituto para el puesto de “zar cripto”. La administración no ha anunciado planes al respecto, y la ausencia de una figura visible que lidere la coordinación podría ralentizar aún más el avance de la CLARITY Act.
Mientras tanto, en las redes sociales, el escepticismo ha ganado terreno. Varios usuarios recordaron que, desde la llegada de Sacks al cargo, el precio de bitcoin ha caído más de un 30%. El propio cofundador de FTX, Sam Bankman-Fried, desde prisión, se ofreció irónicamente como relevo con un lacónico “dibs” (yo lo pillo).
Enlaces de interés:
- President’s Council of Advisors on Science and Technology (PCAST) – Sitio oficial
- David Sacks en Wikipedia
- Texto de la CLARITY Act en el Congreso de EE.UU.
