BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, refuerza su dominio en el sector cripto con un nuevo producto con staking, aunque la tendencia general del mercado apunta a una toma de beneficios generalizada.
BlackRock, la mayor gestora de activos y ETF a nivel global, continúa ampliando su presencia en el ecosistema de las criptomonedas con una estrategia que combina innovación y cautela: un ETF con staking. Mientras la firma lanza nuevos productos para atraer a inversores interesados en generar ingresos pasivos, los datos de flujos revelan que incluso sus propios fondos no escapan a las salidas de capital en un contexto de corrección de precios.
El nuevo ETF de Ethereum con staking de BlackRock: ETHB
La gran apuesta reciente de BlackRock es el iShares Staked Ethereum Trust (ETHB), un fondo cotizado (ETF) que comenzó a negociarse en el Nasdaq con una característica diferencial: ofrece exposición al precio de Ethereum y, además, distribuye las recompensas por staking entre sus inversores en forma de dividendos mensuales. Este producto, el primero de su tipo para la firma, ha captado más de 43 millones de dólares en su debut, con un volumen de negociación cercano a los 16 millones en su primer día.
La estructura de ETHB incluye una comisión base del 0,25%, aunque BlackRock ha introducido una exención temporal que la reduce al 0,12% durante el primer año o hasta que el fondo alcance los 2.500 millones de dólares en activos bajo gestión. Coinbase actúa como custodio principal y proveedor de staking, mientras que un grupo selecto de validadores —entre ellos Figment, Galaxy Digital y Attestant (recientemente adquirida por Bitwise)— gestiona la validación de bloques. Según explicó Robert Mitchnick, responsable global de activos digitales de BlackRock, esta combinación ofrece una forma institucionalizada de acceder al ecosistema ethereum sin renunciar a los rendimientos que genera la red.
El interés de los inversores: Bitcoin y Ethereum dominan la demanda
Pese a la creciente oferta de productos vinculados a otras criptomonedas, Mitchnick aseguró en una entrevista reciente que el interés de los clientes sigue concentrado abrumadoramente en Bitcoin y Ethereum. Mientras que Bitcoin es percibido como un “oro digital” y una alternativa monetaria, Ethereum se posiciona como una inversión tecnológica vinculada a la innovación en aplicaciones descentralizadas. La firma mantiene, no obstante, un enfoque selectivo y solo lanzará productos sobre otros activos cuando sus ecosistemas alcancen la madurez, liquidez y casos de uso necesarios.
Este diagnóstico coincide con las declaraciones de Amy Oldenburg, responsable de estrategia de activos digitales de Morgan Stanley, quien participó en la Cumbre Blockchain de Washington. Oldenburg señaló que la adopción de ETFs cripto aún se encuentra en una fase temprana, con aproximadamente el 80% de la actividad proveniente de inversores autodirigidos, mientras que los asesores financieros aún evalúan cómo integrar estos activos en los modelos tradicionales de asignación de carteras.
Salidas de capital: un movimiento institucional generalizado
A pesar del entusiasmo por los nuevos productos, los datos de flujos reflejan una realidad más compleja. Según información de SoSoValue, los ETFs de criptomonedas al contado en Estados Unidos registraron salidas netas por 217,24 millones de dólares en una sola jornada, con los fondos de Ethereum concentrando la mayor parte de las salidas (131,16 millones) frente a los 90,19 millones de los de Bitcoin. BlackRock lideró ambas salidas: en el caso de Bitcoin, su fondo IBIT registró una salida de 544 BTC (38,25 millones); en Ethereum, las salidas alcanzaron los 44.130 ETH (94,59 millones).
Estos movimientos coinciden con una transferencia masiva de la gestora a Coinbase Prime, donde depositó un total de 544 BTC y 47.728 ETH, valorados en más de 140 millones de dólares. Aunque los ETFs utilizan Coinbase como custodio habitual, la magnitud y simultaneidad de las operaciones han generado debate en la comunidad: algunos analistas interpretan que se trata de ventas derivadas de las salidas de los fondos, mientras que otros apuntan a una posible reestructuración de liquidez en previsión de movimientos futuros.
En cualquier caso, las dos jornadas consecutivas de salidas —con un acumulado cercano a los 437 millones— sugieren una toma de beneficios generalizada por parte de los inversores institucionales, en un contexto macroeconómico marcado por las señales restrictivas de la Reserva Federal y las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Aun así, Mitchnick destacó que más del 90% de los inversores en IBIT mantienen una estrategia de acumulación a largo plazo, lo que apunta a que los reembolsos recientes corresponden a una minoría con perfil más táctico.
Fuentes externas de interés:
- Ficha del fondo iShares Staked Ethereum Trust (ETHB)
- Cotización y datos de ETHB en Nasdaq
- Documentos regulatorios de BlackRock ante la SEC
