Bitcoin ha roto este jueves el soporte psicológico de los 70.000 dólares, arrastrada por una combinación letal de factores macroeconómicos: la postura inflexible de la Reserva Federal sobre los tipos de interés y la escalada del conflicto bélico en Oriente Medio, que dispara el precio del petróleo y aviva los fantasmas de la inflación.
El mercado de criptomonedas vive horas bajas. La capitalización total ha caído por debajo de los 2,41 billones de dólares, con una caída superior al 4,5% en la última jornada. Bitcoin, que hace apenas unos meses coqueteaba con los 125.000 dólares, cotiza ahora en torno a los 69.600 dólares, un 43% por debajo de su máximo histórico de octubre de 2025. El Ethereum no se queda atrás y sufre un correctivo del 7%, situándose en los 2.150 dólares.
La Fed enfría las expectativas de recorte de tipos
El detonante de esta nueva sacudida ha sido la reunión de la Reserva Federal celebrada este miércoles. Tal y como se esperaba, el banco central estadounidense mantuvo los tipos de interés en la horquilla del 3,5% al 3,75%, pero el mensaje de su presidente, Jerome Powell, fue interpretado por el mercado como mucho más agresivo de lo deseado.
Powell admitió que la guerra en curso y el consiguiente encarecimiento de la energía están teniendo un impacto directo en sus proyecciones de inflación, que ha revisado al alza para 2026, pasando del 2,4% al 2,7%. Esta revisión ha desvanecido cualquier esperanza de un recorte de tipos a corto plazo, un escenario que suele beneficiar a los activos de riesgo como las criptomonedas. El índice del dólar se ha fortalecido, los rendimientos de los bonos estadounidenses han subido y, en este cóctel, ni siquiera el oro, refugio tradicional, ha salvado la piel, cayendo por séptimo día consecutivo.
El petróleo se dispara y complica el panorama para Bitcoin
El conflicto en Oriente Medio añade una capa extra de incertidumbre. Los ataques a infraestructuras energéticas han llevado al crudo Brent a superar los 110 dólares por barril. Esta escalada no solo frena la economía global, sino que introduce una presión inflacionista adicional que la Fed no puede ignorar. Los analistas señalan que el mercado de criptomonedas, lejos de actuar como un refugio, se está comportando como un activo de alto riesgo (beta) más, altamente sensible a estos cambios en la líquidez y la política monetaria. La correlación con los índices bursátiles es cada vez mayor, como ha quedado patente con la caída del S&P 500 y el Nasdaq.
Liquidaciones en cadena y un halo de luz
La caída ha provocado una oleada de liquidaciones, especialmente de posiciones largas apalancadas, lo que ha acelerado aún más el desplome en un círculo vicioso. Sin embargo, en medio del pesimismo, algunos analistas señalan un fenómeno curioso que podría interpretarse como una señal de fortaleza o de preparación para el siguiente movimiento. Según datos de CryptoQuant, el exchange Binance ha registrado la mayor entrada de stablecoins USDT desde noviembre de 2025, con más de 2.200 millones de dólares en un solo día. Este tipo de movimientos suelen interpretarse como ‘pólvora seca’ a la espera de ser desplegada, lo que sugiere que los grandes inversores (ballenas) están posicionándose para cuando la tormenta amaine.
El resto del mercado sigue la estela
Las altcoins no han sido ajenas al temporal. Además del Ethereum, XRP ha caído un 3,5%, situándose en los 1,47 dólares, mientras que Solana y Polygon han sufrido descensos cercanos al 4%. Cardano y Dogecoin también han registrado pérdidas significativas. Incluso noticias corporativas, como el aplazamiento de la salida a bolsa de Kraken debido a las «difíciles condiciones del mercado», contribuyen a la atmósfera de cautela.
Enlaces de interés
- Reserva Federal de EE.UU. (Fed)
- Contratos de futuros de Bitcoin (CME Group)
- Fondo Monetario Internacional (FMI)
- Bitcoin en Wikipedia
- CryptoQuant (Datos on-chain)
