La firma de trading y préstamos cripto BlockFills se ha acogido al Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. La compañía, que llegó a procesar más de 61.000 millones de dólares en 2025, admite tener un agujero patrimonial de al menos 50 millones y una lista de acreedores que supera el millar, entre ellos fondos de inversión e incluso el equipo de hockey Chicago Blackhawks.
El mercado de criptopréstamos suma un nuevo nombre a su particular lista de colapsos. BlockFills, una plataforma con sede en Chicago respaldada por el brazo de capital riesgo del CME Group y por Susquehanna, presentó el pasado domingo una solicitud voluntaria de reorganización bajo el Capítulo 11 en el tribunal de Delaware. El movimiento pone fin a semanas de incertidumbre que comenzaron a mediados de febrero, cuando la compañía decidió congelar los depósitos y retiradas de sus clientes.
Una crisis que comenzó en febrero
El 11 de febrero, BlockFills comunicó a sus más de 2.000 clientes institucionales (hedge funds, mineros de bitcoin y grandes patrimonios) que suspendía temporalmente las transacciones. La excusa oficial fue la «extrema volatilidad del mercado» y la necesidad de proteger a la firma y a sus usuarios. En ese momento, el bitcoin había caído desde máximos históricos por encima de 126.000 dólares hasta niveles cercanos a los 64.000. La compañía trató de buscar un comprador, pero las negociaciones no fructificaron y el agujero se hizo insostenible.
BlockFills: Cifras de un colapso anunciado
Los documentos presentados ante el tribunal revelan la magnitud del desastre: BlockFills estima sus activos entre 50 y 100 millones de dólares, mientras que sus pasivos se sitúan en una horquilla de entre 100 y 500 millones. Eso significa un déficit mínimo de 50 millones que podría dispararse hasta los 400 millones. La empresa atribuye estas pérdidas a sus actividades de préstamo, minería y trading, que se han visto gravemente afectadas por el mercado bajista. Según fuentes cercanas, solo esas pérdidas rondarían los 75 millones de dólares.
Acreedores, demandas y el fantasma de Dominion Capital
La lista de los 30 mayores acreedores no garantizados supera los 119 millones de dólares. El fondo 007 Capital LLC encabeza la tabla con una reclamación de 17,1 millones. Le siguen el Richard E. Ward Revocable Trust (9,4 millones), Artha Investment Partners (6,9 millones) y la japonesa SBI VC Trade (6,3 millones). También aparecen nombres como Nexo Capital, con un pagaré de 4,7 millones, y una entidad tan peculiar como el equipo de hockey Chicago Blackhawks, que reclama 1,3 millones por servicios no especificados.
El colapso se aceleró por la vía judicial. A principios de marzo, un juez federal ordenó congelar 70,6 bitcoines de BlockFills y exigir una contabilidad detallada de los fondos de sus clientes, a raíz de una demanda presentada por Dominion Capital. Dominion acusaba a la firma de malversar activos y de mezclar los fondos de los usuarios con el dinero de la compañía. La orden judicial, que debía cumplirse el 17 de marzo, ha precipitado la entrada en concurso.
Un nuevo capítulo en la saga de prestamistas cripto
El caso de BlockFills recuerda al de otras plataformas de préstamo que quebraron en 2022, como Celsius, Voyager Digital, BlockFi o Genesis. En todas ellas, el patrón se repite: crecimiento explosivo durante el mercado alcista, concentración de riesgos, pérdidas masivas cuando el mercado se da la vuelta, suspensión de retiradas y, finalmente, bancarrota. La diferencia, en esta ocasión, es que BlockFills contaba con el respaldo de pesos pesados de las finanzas tradicionales, lo que demuestra que ni el blindaje institucional es garantía de supervivencia en el volátil mundo de las criptomonedas. La compañía asegura que el proceso del Capítulo 11 es el camino «más responsable» para maximizar la recuperación de sus acreedores, aunque el futuro de la firma y de los fondos de sus clientes es, a día de hoy, una incógnita.
Para saber más:
- Wikipedia: Capítulo 11 (Estados Unidos)
- Sitio oficial de CME Group
- Investopedia: Quiebra (en inglés)
