La empresa tecnológica BitMine ha adquirido 60.999 Ethereum en los últimos siete días, con lo que su reserva total asciende a más de 4,6 millones de ETH, equivalentes a cerca del 3,8% de todas las monedas en circulación. El presidente Tom Lee justifica esta estrategia por la inestabilidad global y el potencial de ingresos por staking, mientras el precio de Ethereum supera los 2.300 dólares.
BitMine Immersion Technologies (BMNR) ha dado un golpe en el tablero cripto. La compañía con sede en Estados Unidos anunció la adquisición de 60.999 ethers durante la última semana, su mayor compra semanal del año. Con esta operación, su tesorería en Ethereum alcanza los 4.595.562 tokens, valorados en más de 10.500 millones de dólares al precio actual de 2.300$ por ETH. La noticia impulsó las acciones de BitMine un 12% y llevó al criptoactivo a máximos de seis semanas.
Una apuesta de BitMine que roza el 4% de todo Ethereum
La acumulación de BitMine no tiene precedentes entre las compañías cotizadas. Poseer casi el 3,8% del suministro circulante de ether la sitúa como el segundo mayor tenedor institucional de una criptomoneda, solo por detrás de las reservas de Bitcoin de Strategy (antes MicroStrategy). La firma mantiene además 196 bitcoins y 1.200 millones en efectivo, lo que eleva su cartera total a unos 11.500 millones de dólares.
Ingresos pasivos millonarios gracias al staking
BitMine no se limita a guardar sus ethers. Alrededor del 66% de sus tenencias (3,04 millones de ETH) están depositadas en staking, un mecanismo que permite asegurar la red de Ethereum a cambio de recompensas. Según datos de la compañía, esta actividad genera unos ingresos anualizados de aproximadamente 180 millones de dólares, una cifra que podría superar los 270 millones si se llega a hacer staking de toda la reserva. La firma incluso ha desarrollado su propia infraestructura de validación, llamada MAVAN (Made in America Validator Network), que prevé lanzar en el primer trimestre de 2026.
Tom Lee: «El minicriptoinvierno está llegando a su fin»
El presidente de BitMine, Tom Lee (sin relación con el conocido analista de Fundstrat), defiende la estrategia con una tesis macroeconómica. En su opinión, el conflicto bélico con Irán y la consiguiente subida del petróleo están empujando a los inversores institucionales hacia activos de crecimiento como las criptomonedas. «Desde el inicio de la guerra, Ethereum ha superado al S&P 500 en 2.450 puntos básicos (un 24,5%)», señaló Lee. El directivo cree que el mercado atraviesa la recta final de un «minicriptoinvierno» similar al posterior al colapso de FTX, y augura una recuperación en forma de V.
Compra directa desde BitMine a la Fundación Ethereum
Una parte de la última adquisición resultó especialmente llamativa: 5.000 ETH, valorados en 10,2 millones de dólares, fueron comprados directamente a la Fundación Ethereum. Esta operación extra bursátil permitió a la fundación financiar sus actividades de desarrollo sin provocar una caída en el mercado público, y refuerza los lazos entre BitMine y el ecosistema central de Ethereum.
Diversificación hacia inteligencia artificial
La fiebre compradora de BitMine no se limita a las criptomonedas. La firma invirtió otros 75 millones de dólares en Eightco (ORBS), una compañía que posee participaciones en OpenAI y Beast Industries. Con esta operación, BitMine busca exponerse al auge de la inteligencia artificial, combinando así dos de los sectores más dinámicos del momento.
Riesgos y números rojos
A pesar del optimismo, la agresiva estrategia también conlleva riesgos. BitMine arrastra pérdidas no realizadas estimadas en más de 6.500 millones de dólares, ya que Ethereum llegó a cotizar cerca de los 5.000$ en agosto de 2025. La acción de BitMine ha caído un 59% en los últimos seis meses, aunque el reciente repunte de ETH ha reducido parte del castigo. Por ahora, el mercado premia la convicción de Tom Lee, y todos los ojos están puestos en si el «minicriptoinvierno» da paso a una primavera digital.
