El banco estadounidense Wells Fargo, uno de los cuatro grandes de la banca del país, ha presentado una solicitud de registro de marca para «WFUSD» ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO). El movimiento, que se conoce ahora pero cuya solicitud data de enero de 2025, sugiere que la entidad se prepara para lanzar su propia stablecoin o, como mínimo, una amplia gama de servicios financieros basados en criptomonedas.
La presentación, actualizada el pasado 9 de marzo, no es una simple reserva de nombre. El alcance de la solicitud es ambicioso y cubre prácticamente todo el espectro de los activos digitales. Según los documentos oficiales de Wells Fargo, la marca «WFUSD» ampararía servicios de intercambio de criptomonedas, procesamiento de pagos con cripto, transferencia electrónica de divisas virtuales, asesoramiento financiero en el sector y software para la gestión de carteras digitales.
Pero la lista va más allá. También incluye herramientas de software para el staking (el proceso de bloquear criptomonedas para obtener recompensas), el acceso a tokens no fungibles (NFT), la tokenización de activos y la verificación de transacciones mediante tecnología blockchain. En resumen, Wells Fargo está sentando las bases legales para operar como un actor integral en el nuevo ecosistema financiero digital.
El sufijo ‘USD’ que lo dice todo
El nombre elegido, WFUSD, sigue la convención de mercado más evidente para una stablecoin anclada al dólar estadounidense. Términos como USDT (de Tether), USDC (de Circle) o PYUSD (de PayPal) son el estándar de la industria. Por ello, aunque el banco no ha hecho ningún anuncio oficial, la inferencia es clara: Wells Fargo está preparando el terreno para emitir su propia moneda digital de curso legal, un «dólar Wells Fargo».
Esta jugada no es un caso aislado. La presión en Wall Street por no quedarse atrás en la carrera de las stablecoins es cada vez mayor. JPMorgan lleva años operando con su JPM Coin para liquidaciones institucionales. Citigroup ha confirmado que está evaluando la emisión de su propia stablecoin. Y la presión competitiva se ha intensificado tras el movimiento de SoFi, que se convirtió en el primer banco nacional de EE.UU. en lanzar una stablecoin de acceso abierto en una blockchain pública (Ethereum) y que recientemente se ha asociado con Mastercard para usar SoFiUSD en su red global de pagos.
La contradicción estratégica de Wells Fargo
Lo que hace especialmente llamativo este movimiento es la aparente contradicción con la postura pública que Wells Fargo ha mantenido hasta ahora. El banco es miembro destacado del Bank Policy Institute (BPI), un lobby que está preparando una demanda contra la decisión de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) de conceder licencias bancarias nacionales a emisores de stablecoins como Circle y Zero Hash. El argumento del BPI es que estos emisores crean una asimetría competitiva y un riesgo sistémico.
Sin embargo, mientras su brazo de presión judicial combate la entrada de nuevos competidores, el área de negocio de Wells Fargo registra una marca para un producto casi idéntico. Esta dualidad no es nueva en el sector: los grandes bancos han pasado años observando desde la barrera mientras construían en privado la tecnología para saltar al campo en cuanto el marco regulatorio lo permitiera. La solicitud de WFUSD, que se presentó originalmente en enero de 2025 (antes de que el Congreso aprobara la ley GENIUS que regula las stablecoins), y se actualizó justo esta semana, sugiere que Wells Fargo ha estado esperando el momento adecuado.
Un mercado en ebullición
El mercado de las stablecoins no ha dejado de crecer. Según datos de DeFiLlama, la capitalización total del sector ronda ya los 315.000 millones de dólares, un crecimiento de más de 100.000 millones solo en el último año. En este contexto, que un gigante con activos por valor de 1,9 billones de dólares como Wells Fargo quiera tener su propio token no es una extravagancia, es una necesidad para no perder el tren de la tokenización de las finanzas.
Queda por ver si WFUSD será una stablecoin para el público minorista, un instrumento de liquidación mayorista para grandes clientes institucionales o ambas cosas. Lo que está claro es que, con este registro, Wells Fargo ha dejado de ser un mero espectador para convertirse en un contendiente en la nueva liga de las finanzas digitales. La pregunta ahora es cuánto tardarán en llegar las siguientes fichas de la banca tradicional en caer sobre la mesa.
