El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación para determinar si el exchange de criptomonedas Binance fue utilizado por Irán como vía para eludir las sanciones económicas internacionales. Según publica The Wall Street Journal, el foco del caso se centra en más de 1.000 millones de dólares que habrían fluido a través de la plataforma hacia redes vinculadas con grupos paramilitares respaldados por Teherán, como los hutíes de Yemen.
La sombra de la sospecha vuelve a planear sobre Binance. Apenas dos años después de que la compañía se declarara culpable de violar leyes antilavado y de sanciones, y pagara una multa histórica de 4.300 millones de dólares, una nueva investigación del Departamento de Justicia (DOJ) amenaza con reabrir viejas heridas. Según ha podido saber The Wall Street Journal, los fiscales federales están examinando si el gigante de las criptomonedas permitió, de manera consciente o por negligencia, que Irán canalizara fondos hacia grupos que Estados Unidos considera terroristas.
El rastro de los 1.000 millones: de Binance a los hutíes
El corazón de la pesquisa late en torno a más de 1.000 millones de dólares que, según documentos internos de la compañía a los que ha tenido acceso el diario económico, habrían transitado por Binance para acabar en una red de financiación de grupos proxies iraníes, con especial atención a los hutíes de Yemen. El WSJ asegura que la investigación del DOJ se puso en marcha después de que Binance desmantelara una investigación interna que había comenzado a examinar estos flujos. La compañía, por su parte, lleva meses negando cualquier irregularidad y calificando de «falsas» las informaciones que apuntaban a una presunta inhibición en el control de estas transacciones.
La investigación se encuentra en una fase inicial y, por ahora, no está claro si el objetivo es la propia plataforma, los usuarios que realizaron las transacciones o ambos. Lo que sí han confirmado fuentes conocedoras es que los agentes federales ya se han puesto en contacto con personas que tienen conocimiento directo de las operaciones para recabar testimonios y pruebas.
Un pasado judicial muy reciente
Este nuevo frente judicial se abre cuando Binance aún intenta dejar atrás su tumultuoso pasado. En noviembre de 2023, la compañía y su entonces consejero delegado, Changpeng Zhao (CZ), se declararon culpables de violar la Ley de Secreto Bancario y de incumplir las sanciones internacionales. El acuerdo con la justicia estadounidense supuso el pago de una sanción de 4.300 millones de dólares y la aceptación de un régimen de supervisión gubernamental. CZ pasó cuatro meses en prisión, aunque en octubre de 2025 recibió un indulto presidencial de manos de Donald Trump.
A pesar de este historial, Binance ha negado rotundamente las acusaciones que han ido surgiendo en los últimos meses. A principios de semana, la compañía tachó de «demostrablemente falsas» las afirmaciones surgidas de una investigación paralela del Senado, liderada por el demócrata Richard Blumenthal. Además, un juez federal desestimó recientemente una demanda colectiva que acusaba al exchange de financiar el terrorismo, aunque dejó la puerta abierta a que los demandantes pudieran presentar una nueva versión de la querella.
Irán, las criptomonedas y la presión de Washington
El interés de las autoridades estadounidenses por el uso que Irán hace de las criptomonedas no es nuevo. La capacidad de Teherán para esquivar las sanciones financieras tradicionales a través de activos digitales lleva años en el punto de mira de Washington. Empresas de análisis blockchain como Chainalysis han documentado picos en la actividad cripto dentro de Irán coincidiendo con episodios de tensión geopolítica, como los recientes ataques en la región. Del mismo modo, un informe de TRM Labs concluye que, aunque el volumen de comercio con criptomonedas en el país persa ha caído en los últimos años, su ecosistema digital se mantiene estructuralmente resiliente, lo que sigue representando un desafío para los reguladores.
Mientras el DOJ trata de determinar si Binance actuó como una puerta giratoria para eludir el cerco financiero a Irán, el exchange se enfrenta de nuevo al fantasma de las sanciones. Por ahora, ni el Departamento de Justicia ni Binance han querido hacer declaraciones oficiales sobre el caso, que promete alargarse durante meses y que podría tener profundas implicaciones para todo el sector de las criptomonedas.
Enlaces de interés
- Binance en Wikipedia
- Irán en Wikipedia
- Departamento de Justicia de EE.UU.
- Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC)
