El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha solicitado formalmente un nuevo juicio para Roman Storm, cofundador del mezclador de criptomonedas Tornado Cash. La fiscalía del Distrito Sur de Nueva York quiere juzgar de nuevo al desarrollador por los cargos de conspiración para el lavado de dinero y violación de sanciones, después de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime en el primer juicio celebrado en agosto de 2025.
El caso de Roman Storm se ha convertido en un símbolo de la tensión entre el afán regulador de Estados Unidos y la filosofía de código abierto que impulsa gran parte del ecosistema cripto. Ahora, el fiscal Jay Clayton, conocido en la comunidad por su etapa como presidente de la SEC, ha pedido a la jueza Katherine Polk Failla que fije una nueva fecha de juicio entre el 5 y el 12 de octubre de 2026. Se espera que el proceso se alargue durante unas tres semanas.
La fiscalía quiere repetir el juicio en octubre de 2026
En el primer juicio, el jurado declaró a Storm culpable de un cargo: conspiración para operar un negocio de transmisión de dinero sin licencia. Sin embargo, no logró ponerse de acuerdo en los dos cargos más graves, los de conspiración para cometer lavado de dinero y conspiración para violar las sanciones internacionales. Este bloqueo obligaba a la fiscalía a decidir si retiraba los cargos o pedía una repetición del juicio. Finalmente, han optado por lo segundo.
La defensa de Storm, liderada por el abogado Brian Klein, ha intentado frenar este movimiento. Consideran que es prematuro fijar una fecha cuando aún está pendiente de resolverse una moción presentada al amparo de la Regla 29, que pide la absolución del cargo por el que ya fue condenado, argumentando que la evidencia presentada fue legalmente insuficiente. La vista para esa moción está prevista para principios de abril. A pesar de ello, la fiscalía insiste en agendar el nuevo juicio para octubre, una fecha que la defensa asegura que les viene mal porque tienen la agenda completa hasta finales de año.
Hasta 45 años de prisión para Roman Storm por escribir código
El propio Storm ha utilizado sus redes sociales para denunciar la situación. «La respuesta del gobierno es volver a intentarlo para que escribir código sea un delito», escribió en la red social X. El desarrollador se enfrenta a una posible condena de hasta 40 años de prisión por los dos cargos que se juzgarán de nuevo, más 5 años por el cargo del que ya fue declarado culpable, lo que suma un total de 45 años de privación de libertad.
La acusación sostiene que a través de Tornado Cash se lavaron más de 1.000 millones de dólares en fondos ilícitos, incluyendo cientos de millones vinculados al grupo Lazarus de Corea del Norte, conocido por sus ciberataques. La defensa, por su parte, insiste en que Storm simplemente escribió un código de código abierto y que no puede ser responsable del mal uso que terceros hicieran de él, un argumento que cuenta con un amplio respaldo en la industria. Figuras como Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum, y organizaciones como el DeFi Education Fund han apoyado públicamente a Storm y han contribuido a su defensa, que ya ha superado los 5,4 millones de dólares recaudados, aunque el propio Storm advierte que los fondos están casi agotados.
Cambios regulatorios y críticas a la actuación del gobierno
El momento elegido por la fiscalía para pedir la repetición del juicio ha generado aún más polémica. Coincide con un cambio de postura por parte del gobierno estadounidense. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) levantó recientemente las sanciones que pesaban sobre Tornado Cash después de que un tribunal dictaminara que sus contratos inteligentes inmutables no pueden ser considerados «propiedad» según la ley de sanciones. Además, el Tesoro de EE.UU. publicó un informe en el que reconoce por primera vez que los mezcladores de criptomonedas tienen usos legítimos, como proteger la privacidad financiera de los consumidores.
A esto se suma un memorando del fiscal general adjunto, Todd Blanche, en el que se afirma que el Departamento de Justicia «no es un regulador de activos digitales» y que no debe procesar a desarrolladores por el mero hecho de crear herramientas que otros puedan usar para delinquir. Para muchos observadores, la decisión de reabrir el caso contra Storm contradice directamente esta directiva y demuestra que el gobierno «quiere un resultado diferente», en palabras del acusado.
El precedente que preocupa a toda la industria cripto
El caso Storm no es un hecho aislado. Forma parte de una ofensiva más amplia del Distrito Sur de Nueva York contra desarrolladores de software de privacidad, como demuestran las condenas a los fundadores de Samourai Wallet. Sin embargo, lo que más irrita a la comunidad es la aparente contradicción en el trato judicial. El abogado general de Uniswap Labs, Brian Nistler, recordó que la propia jueza Failla, la misma que ahora debe decidir sobre el destino de Storm, afirmó en el caso contra Uniswap que «desafía la lógica» que el creador de un contrato inteligente pueda ser responsable por el mal uso que haga un tercero de la plataforma.
Esta aparente doble vara de medir ha llevado a muchos a denunciar lo que consideran un «prejuicio judicial» contra Tornado Cash. Amanda Tuminelli, del DeFi Education Fund, calificó la decisión de «extremadamente decepcionante» y señaló que en el primer juicio los fiscales cometieron «múltiples errores lógicos y legales».
El nuevo juicio, si finalmente se celebra, no solo decidirá el futuro de Roman Storm, sino que sentará un precedente crucial sobre los límites de la responsabilidad de los desarrolladores de software de código abierto y el futuro de la privacidad en las blockchains. Por ahora, Storm sigue en libertad bajo una fianza de dos millones de dólares, esperando que la justicia determine si su código es un delito o una forma de expresión protegida.
