Los fundadores del exchange Gemini, Cameron y Tyler Winklevoss, han transferido Bitcoin por valor de 130 millones de dólares a las carteras calientes de su propia plataforma. El movimiento, detectado por la firma de análisis Arkham, ha reavivado las especulaciones sobre una posible venta masiva por parte de los millonarios, justo cuando Gemini atraviesa uno de sus momentos más complicados desde su salida a bolsa.
En el mundo de las criptomonedas, los movimientos de las ballenas siempre son observados con lupa, pero cuando esos movimientos los realizan los gemelos Winklevoss, la atención se multiplica. Según datos de la plataforma de análisis blockchain Arkham, direcciones vinculadas a Cameron y Tyler Winklevoss han enviado alrededor de 1.750 bitcoins (unos $130 millones) a las carteras calientes de Gemini, el exchange que ellos mismos fundaron, en la última semana.
Una transferencia que huele a venta
Arkham fue directo en su evaluación: los gemelos movieron los fondos «presumiblemente para vender». Aunque ni Cameron ni Tyler han confirmado públicamente sus intenciones, el envío de criptomonedas a un exchange suele interpretarse como un paso previo a una orden de venta. Sin embargo, algunos analistas matizan esta visión, sugiriendo que el destino final (las carteras de su propia empresa) podría indicar otros motivos, como proveer liquidez al exchange, facilitar transacciones extrabursátiles (OTC) o un simple rebalanceo de custodia.
Lo que sí está claro es el increíble éxito de su inversión. Arkham estima que, a pesar de esta transferencia, los Winklevoss aún conservan alrededor de 764 millones de dólares en Bitcoin. Su beneficio total no realizado desde que compraron la criptomoneda se acerca a los asombrosos 1.800 millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva, en 2013 invirtieron aproximadamente 11 millones de dólares en Bitcoin, cuando cada moneda cotizaba en torno a los 120 dólares. Esa fortuna inicial se construyó en parte gracias a los 65 millones de dólares que recibieron en un acuerdo legal con Mark Zuckerberg, cofundador de Facebook.
Gemini: un exchange en la cuerda floja
El movimiento de los fondos no se produce en el mejor momento para Gemini. Desde su salida a bolsa en septiembre de 2025, las acciones de la compañía (que cotizan bajo el ticker GEMI) se han desplomado más de un 76%, pasando de un precio de salida de 28 dólares a cotizar en torno a los 8,70 dólares actuales. La empresa ha anunciado recientemente la salida de los mercados del Reino Unido, la Unión Europea y Australia, así como el despido de aproximadamente el 25% de su plantilla global en un intento por volverse más eficiente y centrarse en el mercado estadounidense y en nuevos productos como los mercados de predicción.
La tormenta perfecta se completó a principios de marzo con la salida de tres altos ejecutivos, incluyendo su director financiero y su director de operaciones, lo que hundió aún más el valor de la acción. En este contexto, la venta de una parte de su fortuna personal en Bitcoin por parte de los fundadores podría interpretarse como una necesidad de liquidez o una simple toma de ganancias, aunque también hay quien lo ve como una señal bajista para el mercado.
El mercado, ajeno al movimiento de los Winklevoss
A pesar de la noticia, el mercado de Bitcoin ha mostrado una fortaleza notable. La criptomoneda reina ha recuperado este martes el nivel de los 71.000 dólares, impulsada por la entrada de capital en los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado en Estados Unidos, que registraron más de 167 millones de dólares en entradas, y por nuevas compras corporativas, como la realizada por Strategy (la empresa de Michael Saylor), que adquirió otros 17.994 bitcoins.
Otros movimientos institucionales también acapararon la atención, como la transferencia de 175 bitcoins por parte del gobierno de Bután o la venta de 320 bitcoins incautados por la fiscalía de Gwangju, en Corea del Sur, que logró recuperar los fondos tras un ataque de phishing el año pasado. Por ahora, la mirada de los inversores sigue puesta en la macroeconomía y en las decisiones de la Reserva Federal, más que en las posibles ventas de los pioneros de Gemini.
