En un movimiento coordinado que marca un antes y un después, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) ha remitido a la Casa Blanca un borrador de guía interpretativa que establece, por primera vez, un marco claro para determinar cuándo una criptomoneda debe ser considerada un valor financiero. La propuesta, que ahora inicia su revisión interdepartamental, promete acabar con años de incertidumbre jurídica en la industria.
La Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos ha dado un paso histórico hacia la clarificación del estatus legal de las criptomonedas. El pasado 3 de marzo, el regulador presentó ante la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios (OIRA) de la Casa Blanca un documento titulado «Interpretación de la Comisión sobre la Aplicación de las Leyes Federales de Valores a Ciertos Tipos de Criptoactivos y Ciertas Transacciones que los Involucran». Se trata de una guía a nivel de comisionados, lo que le otorga un peso legal mucho mayor que las anteriores declaraciones a nivel de personal técnico .
Una taxonomía para los tokens
El corazón de la propuesta es el establecimiento de una «taxonomía de tokens», un sistema de clasificación que permitirá distinguir, con criterios objetivos, qué criptoactivos caen bajo la jurisdicción de la SEC (por ser considerados valores) y cuáles podrían ser tratados como materias primas (commodities), quedando bajo el paraguas de la CFTC . Esta distinción es fundamental, ya que determina las obligaciones de registro, las exigencias de transparencia y las responsabilidades legales de los emisores y las plataformas que negocian con ellos.
La guía no solo define qué es un valor, sino que también introduce un concepto revolucionario: la posibilidad de que un token deje de serlo. El documento propone una «vía de terminación» (termination pathway) que permitiría a un proyecto que comenzó como una inversión (y por tanto, un valor) salir de ese estatus a medida que su red se descentraliza y adquiere utilidad real, dejando de depender del esfuerzo de un promotor central . Esto supone un cambio radical respecto a la era de Gary Gensler, donde un token, una vez considerado valor, lo era a perpetuidad.
Coordinación de la SEC con la CFTC y presión política
El movimiento de la SEC no es un hecho aislado. El mismo día, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) presentó su propia medida sobre los mercados de predicción, buscando establecer reglas claras para plataformas como Kalshi o Polymarket, que han estado en el punto de mira de varios estados por posibles violaciones de las leyes de juego .
Esta sincronización sugiere una estrategia coordinada desde la Casa Blanca para impulsar la agenda cripto del presidente Trump, en un momento de máxima tensión con la banca tradicional por el estancamiento de las leyes GENIUS y CLARITY en el Senado . La publicación de estas guías regulatorias podría ser una maniobra para presionar al Congreso o, en su defecto, para avanzar por la vía ejecutiva en aquellos aspectos donde la legislación no logra progresar.
El camino por delante
A pesar del optimismo que ha generado en la industria, la guía de la SEC no es ley. El documento se encuentra en fase de «prerrule» y deberá superar la revisión de la OIRA, un proceso que analiza sus implicaciones políticas y económicas. Posteriormente, los tres comisionados de la SEC deberán someterlo a votación. Si sale adelante, se abrirá un periodo de comentarios públicos antes de su posible adopción definitiva .
Expertos señalan que, aunque el proceso podría alargarse meses o incluso años, el mero hecho de que exista un documento escrito de la SEC con una intención clara de clasificación ya es un avance significativo. Por primera vez en una década, las empresas y los inversores en criptoactivos en Estados Unidos pueden vislumbrar un horizonte de seguridad jurídica, dejando atrás la era de la «regulación por demanda judicial» .
Enlaces de interés:
- U.S. Securities and Exchange Commission (SEC)
- Commodity Futures Trading Commission (CFTC)
- Office of Information and Regulatory Affairs (OIRA)
