El mercado de Bitcoin vive momentos de tensión e incertidumbre: mientras algunos apuntan a una supuesta manipulación por parte de la firma Jane Street, los datos muestran que los inversores más experimentados están acumulando silenciosamente la criptomoneda. ¿Se acerca un nuevo repunte o la cautela seguirá dominando?
En las últimas semanas, Bitcoin ha sido protagonista de dos narrativas aparentemente opuestas pero que coexisten en el complejo ecosistema cripto. Por un lado, una teoría conspirativa señala a la firma de trading cuantitativo Jane Street como la responsable de mantener el precio por debajo de los 150.000 dólares mediante prácticas de manipulación. Por otro, los datos on-chain revelan que las «ballenas» (inversores con grandes tenencias) están aumentando sus posiciones, añadiendo más de 12.750 millones de dólares en BTC en las últimas tres semanas. Con el precio rondando los 68.000 dólares, el mercado se encuentra en una encrucijada.
La teoría de la manipulación de Jane Street sobre el precio de Bitcoin
Todo comenzó cuando Jeff Park, asesor de Bitwise, se hizo eco de una pregunta recurrente en la comunidad cripto: ¿está Jane Street impidiendo que Bitcoin supere los 150.000 dólares? La sospecha se basa en el papel de la firma como «participante autorizado» (AP) de los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin al contado. Como creadora de mercado y proveedora de liquidez, Jane Street facilita la creación y el reembolso de acciones de ETF, lo que teóricamente podría influir en el precio subyacente.
Los defensores de la teoría señalan un patrón recurrente: durante meses, cada mañana, alrededor de las 10:00 (hora de la costa este de EE.UU.), cuando los mercados bursátiles abren con fuerza, Bitcoin experimentaba una caída repentina. Este «dump de las 10 a.m.» se atribuyó a una supuesta venta sistemática por parte de Jane Street para mantener el precio en un rango y acumular BTC a bajo costo mientras obtenían ganancias de la volatilidad. Curiosamente, el patrón desapareció justo cuando estalló una demanda por uso de información privilegiada contra la firma, lo que muchos interpretaron como una señal de que habían detenido la práctica.
Sin embargo, voces más moderadas, como el propio Park, recuerdan que estos movimientos también pueden explicarse por la mecánica natural de los ETF. Cuando la demanda del ETF es alta, los AP crean nuevas acciones; cuando cotiza con descuento, canjean acciones por Bitcoin. Este proceso mantiene el precio del ETF cerca del valor liquidativo (NAV) y puede generar fluctuaciones en el BTC subyacente, sin necesidad de una conspiración.
Acumulación silenciosa: los inversores experimentados compran Bitcoin
Mientras las teorías copan titulares, los datos de la cadena de bloques pintan un panorama diferente. Según Santiment, la red de Bitcoin está a punto de superar las 20.000 carteras que contienen al menos 100 BTC (unos 6,78 millones de dólares al precio actual). Este tipo de carteras suelen pertenecer a inversores institucionales, fondos o grandes patrimonios, y su crecimiento durante las caídas de precio se interpreta como una señal de confianza a largo plazo.
Además, la oferta antigua (BTC que no se ha movido en al menos seis meses) ha aumentado en 188.000 unidades en las últimas tres semanas, equivalentes a más de 12.750 millones de dólares. Esto indica que los tenedores de largo plazo prefieren guardar sus monedas en lugar de vender, reduciendo la presión vendedora y sentando las bases para una posible recuperación sostenida.
No obstante, el porcentaje total de suministro en manos de estos grandes actores no ha crecido de forma significativa, lo que sugiere que la distribución se está ampliando entre más direcciones en lugar de concentrarse en unas pocas. Si bien esto reduce el riesgo de una concentración extrema, también puede limitar la velocidad de un repunte brusco.
¿Qué dicen los datos? Entre el optimismo y la cautela
A pesar de la acumulación, el mercado de derivados muestra una perspectiva más prudente. Las tasas de financiación agregadas en Binance son negativas, lo que indica que las posiciones cortas (apuestas a la baja) dominan sobre las largas. Si este sesgo persiste, Bitcoin podría enfrentar una consolidación prolongada, ya que el interés en corto puede frenar los intentos de subida a menos que un catalizador fuerte fuerce un «short squeeze».
En el momento de redactar este análisis, Bitcoin cotiza en torno a los 68.000 dólares, por debajo de la resistencia clave de 68.830 y formando una leve línea de tendencia bajista en los últimos 20 días. Un movimiento decisivo por encima de 70.000 dólares cambiaría el momentum a alcista, mientras que superar los 72.294 marcaría una recuperación estructural. En cambio, si no logra mantenerse y perfora el soporte de 66.224 dólares, se invalidaría el panorama optimista y se extendería la presión consolidada.
El reciente rebote del 10% en una sola jornada, que agregó 120.000 millones de capitalización de mercado a Bitcoin, demuestra la volatilidad y la rapidez con que puede cambiar el sentimiento. La desaparición del patrón de las 10 a.m. tras la demanda contra Jane Street ha alimentado aún más las especulaciones, pero los inversores harían bien en centrarse en los datos sólidos: la acumulación de ballenas y el aumento de la oferta antigua son señales positivas a medio plazo.
En cualquier caso, la divergencia entre la acumulación al contado y el escepticismo en los derivados sugiere que el mercado aún no se decide. Los próximos días serán clave para confirmar si Bitcoin retoma la senda alcista o continúa en su fase de consolidación.
Para profundizar en los conceptos mencionados, puede consultar las siguientes fuentes:
- Bitcoin en Wikipedia
- Jane Street en Wikipedia
- ETF (Fondo cotizado) en Investopedia
- CoinGecko para precios actualizados
