El Tribunal Supremo frena los aranceles de emergencia de Trump, pero la Casa Blanca activa una ley alternativa para mantener la presión comercial
En un giro histórico para la política comercial de Estados Unidos, la Corte Suprema asestó un duro golpe a la administración Trump al dictaminar que el presidente no puede utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para imponer aranceles generalizados . El fallo, que contó con una mayoría de 6 votos contra 3, devuelve al Congreso la autoridad principal sobre la política arancelaria, calificando los aranceles de ‘emergencia’ como una extralimitación del ejecutivo . Sin embargo, la respuesta de la Casa Blanca fue inmediata: recurrir a una ley diferente, la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, para imponer un nuevo arancel global del 15%, manteniendo viva la tensión comercial .
¿Qué dijo exactamente la corte suprema?
El caso, ‘Learning Resources, Inc. v. Trump’, surgió tras los intentos de la administración de justificar aranceles a Canadá, México, China y al resto del mundo bajo la premisa de una emergencia nacional por el tráfico de fentanilo y el déficit comercial. El tribunal, en una opinión escrita por el presidente del tribunal, John Roberts, determinó que la IEEPA, una ley de la época de la Guerra Fría diseñada para congelar activos y regular transacciones en tiempos de crisis, no otorga al presidente el poder de imponer impuestos a las importaciones .
El tribunal subrayó que la facultad para establecer ‘aranceles, impuestos y derechos’ reside en el Congreso según el Artículo I de la Constitución. Además, aplicó la ‘Doctrina de las Cuestiones Mayores’, señalando que una decisión de tal magnitud económica y política requiere una autorización explícita del Congreso, no una interpretación laxa de una ley de emergencia . La decisión anuló efectivamente los aranceles globales y ‘recíprocos’ que habían estado en vigor, dejando su futuro en el aire.
La respuesta inmediata de Trump: sección 122 al rescate
Lejos de aceptar la derrota, el presidente Trump actuó con rapidez. A las pocas horas del fallo, firmó una proclamación para imponer un arancel global del 10% utilizando la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Al día siguiente, anunció en sus redes sociales que aumentaría esa tasa al 15% . Esta ley permite al presidente imponer aranceles temporales de hasta un 15% para hacer frente a ‘desequilibrios graves en la balanza de pagos’, pero con una diferencia crucial: solo puede estar vigente durante 150 días, a menos que el Congreso vote para extenderlo .
Esto convierte la nueva medida en una herramienta de presión a corto plazo, en lugar de un cambio permanente en la política comercial. La administración ya ha señalado que, mientras tanto, iniciará investigaciones bajo otras leyes, como la Sección 301 (contra prácticas comerciales desleales) y la Sección 232 (por seguridad nacional), que podrían dar lugar a aranceles más duraderos y específicos por sectores .
¿Habrá reembolsos para las empresas? el dilema de los 130.000 millones
Uno de los aspectos más espinosos del fallo es el destino de los aproximadamente 130.000 millones de dólares recaudados con los aranceles de la IEEPA, ahora declarados ilegales . La Corte Suprema no se pronunció sobre los reembolsos, devolviendo el caso a un tribunal inferior, el Tribunal de Comercio Internacional (CIT), para que decida cómo proceder .
Esto ha creado una carrera contrarreloj para las empresas importadoras. Los expertos legales recomiendan que las empresas que pagaron estos aranceles tomen medidas inmediatas para preservar su derecho a reclamar, como presentar acciones protectoras ante el CIT . La administración Trump ya ha anticipado que luchará contra cualquier reembolso masivo, sugiriendo que el proceso podría alargarse durante años en los tribunales . Mientras tanto, congresistas demócratas han propuesto legislación para forzar la devolución de este dinero a los contribuyentes y empresas estadounidenses .
Reacciones globales y el futuro incierto del comercio
La respuesta internacional no se hizo esperar. Mientras que países como México y Canadá obtuvieron un alivio parcial, ya que los bienes que cumplen con el T-MEC (CUSMA) están exentos del nuevo arancel del 15% bajo la Sección 122, otras naciones observan con cautela . La Unión Europea ha solicitado más información sobre los planes y su alcance, y se reporta que está retrasando la ratificación de acuerdos con EE.UU. en señal de protesta . Corea del Sur ha dicho que revisará su acuerdo comercial, mientras que India celebra el fin de los ‘aranceles recíprocos’ que la afectaban especialmente .
En resumen, el fallo de la Corte Suprema representa una victoria significativa para la separación de poderes, pero no el fin de las políticas arancelarias agresivas de Trump. La batalla legal y comercial se ha trasladado a un nuevo escenario, con la Sección 122 como protagonista temporal y una lucha de miles de millones de dólares por los reembolsos en el horizonte. Las empresas y los mercados deberán navegar por este nuevo período de incertidumbre, aunque quizá con reglas un poco más claras que antes.
Enlaces de interés y fuentes externas
- Corte Suprema de los Estados Unidos – Para consultar el texto completo de la opinión en el caso ‘Learning Resources, Inc. v. Trump’.
- Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP) – Para información oficial sobre la implementación de aranceles y procedimientos de importación.
- Texto de la Sección 122 (19 U.S. Code § 2132) – A través del Instituto de Información Legal de la Universidad de Cornell, para consultar el texto legal exacto.
- Organización Mundial del Comercio (OMC) – Para entender el contexto global de las disputas comerciales y las normativas internacionales.
- Tribunal de Comercio Internacional de los Estados Unidos (CIT) – Para seguir la evolución de los casos relacionados con los reembolsos arancelarios.
