La caída del precio de Bitcoin por debajo de los 70.000 dólares ha desencadenado una crisis entre los mineros, con costes de producción superando al precio de mercado y una oleada de ventas por parte de los mineros menos eficientes. Sin embargo, JPMorgan ve luz al final del túnel.
El sector de la minería de Bitcoin está viviendo su particular ‘invierno dentro del invierno’. La fuerte corrección del precio de la criptomoneda, que ha pasado de superar los 126.000 dólares en octubre de 2025 a rondar los 66.000 dólares actuales, ha puesto contra las cuerdas a los mineros, especialmente a aquellos con estructuras de costes menos eficientes . Sin embargo, esta misma situación está provocando un ajuste que, según los analistas de JPMorgan, podría sentar las bases para una recuperación más saludable del mercado .
Caen los costes de producción para los mineros: de 90.000 a 77.000 dólares por Bitcoin
Según un informe del banco de inversión JPMorgan, el coste medio de producir un Bitcoin ha descendido de los 90.000 dólares a principios de año a aproximadamente 77.000 dólares en la actualidad. Esta reducción, que en principio podría parecer una buena noticia para los mineros, es en realidad un síntoma de la profunda crisis que atraviesa el sector.
La caída del coste de producción se explica por la fuerte disminución de la tasa de ‘hash’ o poder computacional de la red, que ha provocado el ajuste más brusco en la dificultad de minería desde la prohibición de esta actividad en China en 2021, con un descenso acumulado de alrededor del 15% en lo que va de año . Cuando muchos mineros apagan sus máquinas por falta de rentabilidad, la red reduce automáticamente la dificultad para que los que quedan puedan seguir encontrando bloques. Esto hace que el coste individual por Bitcoin disminuya.
Pero, ¿por qué están apagando los mineros? La respuesta es doble. Por un lado, el desplome del precio de Bitcoin, que ha llegado a caer más de un 50% desde sus máximos, ha hecho que la minería deje de ser rentable para mineros con equipos obsoletos o altos costes energéticos . Por otro lado, las tormentas invernales en Estados Unidos, especialmente en Texas (uno de los principales hubs mineros del mundo), forzaron cierres temporales de grandes instalaciones para preservar el suministro eléctrico para la población .
‘Capitulación’ minera: ventas forzadas y transición hacia la IA
Este contexto ha llevado al sector a lo que los analistas denominan una fase de ‘capitulación’. El indicador ‘Minero de Sostenibilidad de Ganancias’ de CryptoQuant ha caído a 21, lo que indica que, salvo contadas excepciones de operadores con costes muy bajos, la mayoría de los mineros tienen su margen de beneficio completamente comprimido .
Para sobrevivir, muchos están vendiendo sus reservas de Bitcoin para cubrir costes operativos, pagar deudas o simplemente no desaparecer . Esta venta masiva ha añadido una presión bajista adicional al precio de Bitcoin en lo que va de año. Sin embargo, JPMorgan cree que lo peor de esta ola de salidas ya ha pasado y que la situación de los mineros de alto coste se ha estabilizado .
De hecho, ya se observa un repunte en la tasa de ‘hash’ de Bitcoin, lo que sugiere que los mineros más eficientes están capturando la cuota de mercado de los que han salido. Esto, previsiblemente, provocará un nuevo aumento de la dificultad de minería en la próxima actualización de la red, lo que podría hacer repuntar de nuevo los costes de producción .
Otra tendencia que está marcando este ‘invierno minero’ es la diversificación hacia la inteligencia artificial (IA). Empresas como IREN, Core Scientific o la propia Bitfarms están redirigiendo parte de su capacidad de cálculo y energética hacia negocios de IA y computación de alto rendimiento (HPC), que ofrecen contratos de ingresos más estables y predecibles que la volátil minería de Bitcoin .
Perspectivas para 2026: ¿suelo en 50.000 dólares?
A pesar del sombrío panorama actual, JPMorgan se muestra ‘positivo’ sobre los mercados cripto para el conjunto de 2026. El banco espera un repunte de los flujos institucionales hacia el sector, impulsado por una mayor claridad regulatoria en Estados Unidos, con leyes como la ‘Clarity Act’ como posible catalizador .
En cuanto al precio, los analistas de JPMorgan mantienen su objetivo a largo plazo de 266.000 dólares para Bitcoin, basado en una comparativa ajustada por volatilidad con el oro . Sin embargo, a corto plazo, el consenso del mercado apunta a que aúel sectorn podríamos ver un último movimiento a la baja. Standard Chartered, por ejemplo, ha rebajado su objetivo para finales de 2026 a 100.000 dólares y no descarta que el precio pueda llegar a testear los 50.000 dólares antes de encontrar un suelo sólido .
El nivel psicológico de los 70.000 dólares se presenta como la primera gran resistencia a superar para hablar de una recuperación sostenida. Por debajo, el soporte clave se sitúa en los 62.800-60.000 dólares, y si este se pierde, la siguiente parada técnica estaría ya en la zona de los 55.000-58.000 dólares . En el momento de redactar esta noticia, Bitcoin cotiza en torno a los 66.400 dólares, tras un repunte impulsado por unos datos de inflación en Estados Unidos mejores de lo esperado .
