La Fed planea ofrecer acceso limitado a su sistema de pagos a bancos especializados en cripto y fintechs a finales de 2026, una medida técnica que avanza mientras el Congreso está paralizado en la creación de una ley integral para el sector.
En un movimiento que refleja la lentitud de la política frente a la velocidad de la innovación, la Reserva Federal (Fed) ha anunciado su intención de implementar un nuevo tipo de cuenta bancaria de acceso restringido, apodada «skinny master account» (cuenta maestra limitada). El gobernador de la Fed, Christopher Waller, confirmó que el marco se activará antes de que finalice 2026. Este plan surge como una respuesta administrativa al estancamiento en el Congreso de leyes más amplias, como la ley Clarity, que buscan regular el mercado de criptoactivos. La medida, que ha abierto una brecha de opinión entre la banca tradicional y las empresas cripto, ofrecería a instituciones como Anchorage Digital o emisores de stablecoin como Circle una forma de integrarse en el sistema de pagos central, pero con importantes limitaciones diseñadas para mitigar riesgos.
Qué son y qué no son las ‘skinny master accounts’
Una «master account» tradicional es una cuenta en la Reserva Federal que permite a un banco acceder directamente a las cámaras de compensación y sistemas de liquidación nacionales, como Fedwire. Es el corazón de la banca moderna. La versión «skinny» o limitada propuesta mantiene esta función básica de pagos, pero recorta drásticamente otros privilegios. Las instituciones que obtengan una no podrán: recibir intereses sobre sus saldos, acceder a la «ventanilla de descuento» (un préstamo de emergencia de la Fed) ni utilizar facilidades de sobregiro. Además, la Fed está considerando imponer límites estrictos a los saldos nocturnos, posiblemente restringiéndolos al menor valor entre $500 millones o el 10% de los activos totales de la institución. En esencia, es un carril de acceso rápido al sistema de pagos, pero sin los servicios adicionales de un banco con plenos derechos.
Un plan administrativo de la Fed para salvar un bloqueo legislativo
Waller ha enmarcado esta iniciativa como una solución pragmática a la «inercia legislativa». Mientras el proyecto de ley de estructura de mercado para criptoactivos, conocido como Clarity, avanza con lentitud en el Senado debido a desacuerdos sobre autoridad regulatoria y otros conflictos, la Fed ha decidido actuar dentro de sus competencias administrativas. El objetivo es integrar de manera controlada a las instituciones financieras innovadoras, muchas de ellas nativas del mundo cripto, en el sistema de pagos nacional, sin necesidad de esperar a un consenso político más amplio. Este enfoque crea un terreno intermedio: evita la exclusión total de estas empresas, pero tampoco les otorga el estatus de banco con plenos derechos, manteniendo un control estricto sobre su interacción con las herramientas de política monetaria central.
Reacciones divididas: entusiasmo cripto vs. precaución bancaria
La propuesta ha recibido reacciones encontradas que dibujan la línea de batalla entre el sistema financiero tradicional y el emergente. Por un lado, bancos cripto y emisores de stablecoin han acogido la medida con entusiasmo. Para ellos, el acceso directo a la Fed reduciría su dependencia de los bancos corresponsales tradicionales, lo que disminuiría costes, aceleraría los pagos y reduciría el riesgo de contraparte. Para una empresa como Circle, emisor de USDC, esto supondría una mayor eficiencia en la creación y redención de sus monedas estables.
Por otro lado, grupos de la banca tradicional, como la American Bankers Association, han expresado cautela. Su argumento se centra en el riesgo sistémico: otorgar acceso directo a la infraestructura de pagos central a instituciones sin un largo historial de supervisión federal podría introducir nuevos puntos de fragilidad en el sistema, incluso con las limitaciones propuestas. Ven la medida como una posible concesión prematura.
El contexto de mercado: el optimismo regulador se desinfla
Este debate técnico ocurre en un momento de desilusión para el mercado cripto. Como el mismo Waller señaló, parte del «entusiasmo» que siguió a la llegada de una administración más pro-cripto se está desvaneciendo, reflejado en los precios. Bitcoin, que alcanzó un máximo histórico por encima de los $126,000 el año pasado, ahora cotiza alrededor de los $70,000. La volatilidad reciente refleja, en parte, la desesperanza de que llegue rápidamente una claridad regulatoria federal completa. En este escenario, la iniciativa de la Fed se ve como un paso concreto, aunque modesto, hacia la integración, que podría ofrecer cierta estabilidad operativa al sector incluso sin una ley general.
Próximos pasos y perspectivas de futuro
La Fed cerró su período de comentarios públicos el 6 de febrero de 2026, recibiendo unas 44 aportaciones. Ahora revisa ese feedback para finalizar el marco. Si se implementa como está previsto, marcará un cambio significativo en la gestión del acceso a la infraestructura de pagos más crítica de EE.UU. No es una bendición incondicional al cripto, sino un experimento controlado. Ofrece a las empresas cripto un carril para operar con mayor eficiencia, mientras mantiene a la Fed firmemente al volante, decidiendo qué instituciones califican (probablemente aquellas con cartas fiduciarias nacionales) y bajo qué estrictas condiciones. Es la prueba de que, cuando la legislación se paraliza, los reguladores a veces encuentran su propio camino.
Para más información oficial, puedes consultar los comunicados de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Para entender el contexto más amplio del sistema financiero, Wikipedia ofrece un detalle sobre la Fed.
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