Una magistrada y su madre sufrieron un secuestro en Francia por una banda que exigió un rescate de 1.6 millones de euros en Bitcoin. El caso, resuelto sin pago, ilumina una tendencia alarmante: el aumento de la violencia física para robar criptoactivos.
En la madrugada del 5 de febrero de 2026, una escena de terror se desarrolló en una vivienda cerca de Grenoble, Francia. Varios individuos encapuchados irrumpieron en el hogar de una magistrada de 35 años, la secuestraron a ella y a su madre de 67, y las trasladaron a un garaje a 100 kilómetros de distancia. El objetivo de los captores no era aleatorio: conocían que la pareja de la jueza ocupaba un cargo directivo en una startup de criptomonedas. Horas después del secuestro, enviaron un mensaje con una foto de las víctimas y una demanda clara: 1.6 millones de euros en Bitcoin, con amenazas explícitas de mutilación si el pago no se realizaba con rapidez. Este brutal incidente no es un caso aislado, sino la punta de lanza de una peligrosa tendencia criminal conocida como «wrench attacks».
Una operación dirigida y el fallido rescate en cripto
Los investigadores franceses destacan que este fue un secuestro de «alta organización». Los criminales no actuaron al azar; seleccionaron a su víctima tras una investigación previa, muy probablemente rastreando huellas digitales y perfiles en redes sociales para identificar a una persona con presunta riqueza en criptomonedas dentro de su círculo familiar. Este modus operandi, donde la investigación online precede a la agresión física, es una característica definitoria de los wrench attacks modernos. A pesar de la gravedad de las amenazas, la familia no realizó el pago del rescate. La situación se resolvió cuando, tras casi 30 horas de cautiverio, las dos mujeres lograron hacer ruido y llamar la atención de un vecino, quien las liberó del garaje en Bourg-lès-Valence. Ambas fueron rescatadas con heridas pero sin peligro para sus vidas.
La respuesta policial al secuestro y el rastro hacia los sospechosos
La movilización de las fuerzas del orden fue inmediata y masiva. Cerca de 160 agentes participaron en una operación de búsqueda que se extendió por varias regiones. La eficacia de la investigación llevó a la detención de seis sospechosos en cuestión de horas, incluyendo a cuatro hombres, una mujer y un menor de edad. Según los reportes, dos de los arrestados fueron interceptados cuando intentaban huir del país en un autobús con destino a España. Las autoridades han señalado que los detenidos se enfrentarán a cargos por secuestro, extorsión y actividad criminal organizada. El fiscal Thierry Dran confirmó en rueda de prensa que, afortunadamente, no se llegó a realizar ninguna transacción de Bitcoin como rescate.
Francia, epicentro de una tendencia global en alza
El caso de la magistrada no es excepcional en el panorama francés. El país se ha convertido en un foco destacado de los wrench attacks, un término que describe el uso de la coerción física —desde robos hasta tortura y secuestro— para forzar a las víctimas a entregar las claves de sus carteras de criptomonedas. Según datos de la firma de seguridad blockchain CertiK, este tipo de ataques aumentó un 75% a nivel global en 2025, resultando en pérdidas superiores a los 41 millones de dólares. Francia ha vivido varios episodios de alta repercusión, como el secuestro y tortura del cofundador de Ledger, David Balland, en 2025. «El creciente uso de cripto en secuestros y extorsiones refleja la adopción generalizada de las criptomonedas y la percepción de irreversibilidad y seudonimato de sus transacciones», explica Angela Ang, de TRM Labs.
Lecciones de seguridad: más allá de la clave privada
Este incidente sirve como una cruda advertencia: en la era de las criptomonedas, la seguridad digital es inseparable de la seguridad física. Los expertos subrayan que la ostentación de riqueza en redes sociales, los perfiles laborales públicos vinculados al sector y una baja discreción sobre las tenencias de activos digitales pueden convertir a cualquiera en un objetivo. La recomendación unánime es practicar una «higiene de opsec» (seguridad operacional): ser discreto sobre las inversiones, reforzar la seguridad del hogar y ser consciente de que la posesión de criptoactivos puede atraer riesgos del mundo real. Como señaló el representante de CertiK a Decrypt, aunque los criptocrímenes violentos ganan titulares, la amenaza subyacente —la seguridad personal que lleva a una pérdida financiera— no es exclusiva de las criptomonedas, pero la naturaleza de estos activos ha hecho que los riesgos sean más prominentes.
Para entender mejor la tecnología detrás de estas transacciones, puedes consultar información sobre Bitcoin en Wikipedia. Además, para consejos oficiales de seguridad personal y contra la extorsión, un recurso de autoridad es el sitio web de la Policía Nacional Francesa.
