En un giro espectacular, Google pasó de ser considerado un rezagado en inteligencia artificial a dominar la narrativa de la industria en solo un año, respaldado por el éxito de Gemini y una inversión sin precedentes.
El panorama de la inteligencia artificial vive un cambio de poder. Alphabet, la empresa matriz de Google, ha silenciado a sus críticos y emergido como una fuerza dominante, cerrando la brecha que una vez la separaba de rivales como OpenAI. Este renacimiento se sustenta en dos pilares: la adopción masiva de su modelo Gemini y un plan de gasto de capital agresivo que podría alcanzar los $185,000 millones en 2026, destinados a consolidar su liderazgo tecnológico e infraestructura.
La revancha de Google: de las dudas a la confianza
Hace apenas un año, Wall Street miraba con escepticismo la estrategia de IA de Alphabet, preocupada por un posible retraso frente a la vertiginosa innovación de OpenAI y otros. Sin embargo, los resultados del último trimestre de 2025 y los anuncios realizados en la reciente llamada de ganancias han borrado esas dudas. Sundar Pichai, CEO de Alphabet, transmitió una confianza renovada, destacando que las inversiones en IA ahora están generando ganancias en toda la empresa, desde productos de consumo hasta servicios empresariales en la nube.
Gemini: el motor del crecimiento con 750 millones de usuarios
La joya de la corona de esta transformación es Gemini, el modelo de IA que compite directamente con ChatGPT. Pichai reveló que la aplicación Gemini superó los 750 millones de usuarios activos mensuales al cierre del trimestre de diciembre, un aumento desde los 650 millones del trimestre anterior. Aunque ChatGPT aún reporta más usuarios semanales, el crecimiento y la creciente interacción por usuario, especialmente tras el lanzamiento de Gemini 3, señalan un impulso formidable.
La integración de Gemini en el “Modo IA” del buscador y en la versión empresarial ha sido clave. Esta última, Gemini para empresas, ya cuenta con 8 millones de clientes de pago, demostrando la capacidad de monetizar la tecnología más allá del consumidor final.
Una apuesta billonaria: el plan de gasto que sorprendió a Wall Street
El anuncio más impactante fue la proyección de gasto de capital (Capex) para 2026. Alphabet planea invertir entre $175,000 y $185,000 millones, una cifra que duplica aproximadamente lo gastado en 2025 (unos $91,000 millones) y superó con creces las expectativas de los analistas. La mayor parte de esta inversión sin precedentes se destinará a infraestructura de computación para IA: centros de datos, desarrollo de modelos avanzados en Google DeepMind y sistemas necesarios para ejecutar estos programas.
Inicialmente, esta cifra generó nerviosismo entre los inversores, provocando una caída de más del 5% en las acciones (GOOG) en el mercado extrabursátil. El temor se centraba en la presión que dicho gasto podría ejercer sobre los márgenes de ganancia a corto plazo.
Google Cloud: el pilar que calmó a los mercados
No obstante, lo que contuvo la caída y restauró la fe de Wall Street fue el rendimiento excepcional de Google Cloud. La división de computación en la nube reportó unos ingresos trimestrales de $17,660 millones, creciendo un impresionante 48% interanual y superando ampliamente las estimaciones. Este crecimiento fue impulsado por la demanda empresarial de servicios de IA y las cargas de trabajo relacionadas con Gemini.
Este éxito demostró a los inversores que los billones de dólares invertidos en IA no son solo un gasto, sino que ya están generando retornos tangibles y una ventaja competitiva clara. El contraste con Microsoft, cuya acción se ha visto presionada en parte por la dependencia y la compleja relación con OpenAI, resalta la fortaleza percibida del modelo integrado de Alphabet.
Un nuevo equilibrio en el ecosistema tecnológico
El resurgimiento de Alphabet está redefiniendo el panorama de la IA. La empresa ha pasado de la retaguardia a unirse a Nvidia y Apple en el exclusivo club de compañías con una capitalización de mercado superior a los $4 billones. El mensaje de Wall Street es claro: el gasto masivo en IA es tolerable, incluso celebrado, siempre que las empresas puedan demostrar una ruta clara hacia la rentabilidad.
La capacidad de Alphabet para aprovechar su inmensa base de usuarios existente (en Búsqueda, YouTube, Android) para desplegar e integrar Gemini le da una ventaja única en la comercialización y adopción. A medida que la industria entra en la siguiente fase, centrada en la aplicación y monetización a escala, la ejecución sólida y el control sobre toda la pila tecnológica posicionan a Google no solo como un competidor, sino como el líder a batir.
Para más información y contexto, puedes consultar fuentes oficiales y de referencia:
- Sitio web oficial de Alphabet Inc.
- Google DeepMind – División de investigación en IA de Alphabet.
- Wikipedia: Alphabet Inc.
- Google Cloud – Plataforma de computación en la nube e IA empresarial.
