Donald Trump asegura que su familia gestiona el negocio, pero la transacción ocurrida días antes de su investidura y una posterior autorización para exportar chips de IA a los EAU avivan la polémica y la caída del valor de WLFI.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes no tener «ningún conocimiento» sobre la inversión de 500 millones de dólares que un miembro de la familia real de Abu Dhabi realizó en World Liberty Financial (WLFI), la empresa de criptomonedas vinculada a su familia. La transacción, cerrada apenas cuatro días antes de su investidura en enero de 2025, y una posterior decisión de su administración de permitir la exportación de avanzados chips de inteligencia artificial a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) han desatado una tormenta política y ética en Washington.
«Mis hijos se encargan de eso»: la negativa de Trump
Durante una conferencia de prensa, Trump respondió a las preguntas de los periodistas sobre la polémica inversión con un rotundo «No sé nada al respecto». El presidente argumentó que está completamente centrado en asuntos de política exterior, como Irán, Rusia y Ucrania, y delegó el manejo de sus negocios. «Mis hijos se encargan de eso. Mi familia lo gestiona. Y supongo que reciben inversiones de distintas personas», declaró. Esta negativa ha sido la postura oficial tanto del presidente como de su equipo, que insisten en la separación entre sus deberes constitucionales y sus intereses comerciales.
Los detalles de una inversión millonaria y su oportuno timing
Según un reporte del Wall Street Journal, la inversión fue realizada a través de Aryam Investment, una compañía respaldada por el jeque Tahnoon bin Zayed Al Nahyan, asesor de seguridad nacional de los EAU y hermano del presidente del país. A cambio de los 500 millones de dólares, Aryam adquirió una participación del 49% en World Liberty Financial.
Los documentos revisados indican que el primer desembolso de 250 millones se destinó parcialmente a empresas vinculadas a las familias Trump y Witkoff. Aproximadamente 187 millones de dólares fluyeron hacia entidades de la familia Trump, mientras que otros 31 millones fueron a parar a empresas ligadas a Steve Witkoff, cofundador de WLFI y actual enviado especial de Trump para Oriente Medio. La cercanía temporal de la firma del acuerdo con la toma de posesión presidencial es uno de los puntos que más suspicacias ha generado entre los observadores éticos y la oposición política.
Acusaciones de corrupción y un paralelismo con los chips de IA
La controversia se intensificó cuando, meses después de esta inversión, la administración Trump autorizó la venta de 500,000 chips de IA de última generación de Nvidia a los Emiratos Árabes Unidos. Esta decisión revirtió la política de la anterior administración Biden, que había bloqueado estas exportaciones por temor a que la tecnología terminara en manos de China.
Expertos en ética gubernamental y destacados senadores demócratas han calificado la secuencia de eventos como un claro conflicto de interés. La senadora Elizabeth Warren lo denominó «corrupción, lisa y llana». Donald Sherman, de la organización Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington (CREW), señaló que la situación representa un «conflicto de interés descarado y deshonroso» que podría incluso violar la Cláusula de Emolumentos de la Constitución, diseñada para prevenir sobornos de potencias extranjeras.
Un portavoz de World Liberty Financial, David Wachsman, defendió la transacción como una decisión empresarial independiente y negó cualquier conexión con las decisiones políticas sobre chips. Por su parte, la Casa Blanca ha argumentado que el presidente no está involucrado en la gestión de sus negocios, los cuales están en un fideicomiso administrado por sus hijos.
El impacto en los mercados: WLFI bajo presión
La incertidumbre política y regulatoria ha afectado al valor del token nativo de la empresa, WLFI. Al momento de escribir este artículo, el precio de WLFI ronda los $0.133, mostrando una alta volatilidad en las últimas semanas. Analistas del mercado señalan que el escrutinio político y los posibles desafíos legales representan un claro riesgo a la baja para el activo, ya que podrían congelar iniciativas clave para la empresa, como una solicitud de carta bancaria nacional.
World Liberty Financial es la empresa detrás del stablecoin USD1 y tiene planes de expandirse en el sector de activos tokenizados (RWA), cuyo éxito depende en gran medida de la claridad regulatoria y la estabilidad institucional.
Un telón de fondo de apoyo regulatorio a la criptoindustria
Esta polémica se desarrolla en un contexto donde la administración Trump ha impulsado una agenda abiertamente favorable a las criptomonedas. En enero de 2025, el presidente firmó una orden ejecutiva para apoyar el crecimiento de los activos digitales y creó un Grupo de Trabajo sobre Mercados de Activos Digitales, encabezado por su «zar de Cripto e IA», David Sacks. El objetivo declarado es proporcionar claridad regulatoria y hacer de Estados Unidos la «capital mundial de las criptomonedas».
Para los observadores, el desafío central es conciliar esta postura pro-innovación con la necesidad de evitar que los intereses comerciales personales del presidente, o los percibidos como tales, nublen las decisiones de política exterior y de seguridad nacional. Como resume Richard Briffault, profesor de derecho en la Universidad de Columbia, la preocupación es que «nunca podremos estar seguros de por qué se toman ciertas decisiones».
Para obtener más información sobre temas relacionados, puede consultar fuentes como la biografía de Donald Trump en Wikipedia, la página web de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) sobre regulación de activos digitales, o el sitio oficial de la Casa Blanca para comunicados de prensa oficiales.
