El precio del oro rompe récords superando los $5,300, desatando estrategias opuestas de dos gigantes cripto: Tether acumula oro físico como reserva, mientras Coinbase promueve el trading de futuros en medio de la caída de su acción.
El mercado financiero vive un momento de clara dicotomía. Por un lado, el oro, el activo refugio por excelencia, ha alcanzado esta semana un máximo histórico por encima de los $5,300 por onza, en una rally impulsada por la incertidumbre geopolítica y la debilidad del dólar. Por el otro, Bitcoin, el estandarte de los activos digitales, se mantiene rezagado, luchando por consolidarse sobre los $90,000. En este escenario, dos de las compañías más influyentes del ecosistema cripto, Tether y Coinbase, están tomando caminos radicalmente diferentes para posicionarse, revelando una batalla de visiones sobre el valor y la seguridad en la era digital.
Tether: el «banco central privado» que apuesta por el oro físico
Mientras muchos en la industria cripto predican la disrupción total del sistema tradicional, Tether, el emisor del stablecoin USDT, está adoptando una de las prácticas más antiguas de la banca central: la acumulación masiva de oro. La compañía ha revelado que actualmente posee aproximadamente 140 toneladas métricas de oro físico, con un valor cercano a los $24,000 millones, almacenadas en bóvedas de alta seguridad en Suiza. Esta cantidad la sitúa, según datos del World Gold Council, a la par de las reservas de países como México o Suecia, lo que llevó a su CEO, Paolo Ardoino, a afirmar que están convirtiéndose en «uno de los mayores bancos centrales de oro del mundo».
Esta estrategia no es marginal. Tether planea asignar entre un 10% y un 15% de su cartera de inversión total a este metal precioso, financiando las compras con los beneficios generados por USDT. El oro cumple un doble propósito: actúa como reserva de valor para la empresa y como colateral físico para su token de oro digital, XAUT. Ardoino argumenta que, en una era de devaluación del dólar y riesgo geopolítico creciente, el oro representa un activo seguro y libre de deuda, una narrativa clásica que ahora resuena desde el corazón de la innovación cripto.
Coinbase: la diversificación hacia derivados en un momento complicado
Frente a la apuesta tangible de Tether, Coinbase ha elegido una ruta diferente. La plataforma de intercambio está promocionando activamente entre sus usuarios el acceso a contratos de futuros sobre metales como el oro, la plata, el cobre y el platino. «Puedes operar con metales preciosos en Coinbase», anunció su CEO, Brian Armstrong, en una reciente publicación en X. Esta movida forma parte de una estrategia más amplia para evolucionar hacia un «exchange integral», diversificando más allá del simple trading spot de criptomonedas.
Sin embargo, esta expansión no ha sido suficiente para calmar a los inversores. La acción de Coinbase (COIN) ha caído alrededor de un 7.6% en los últimos cinco días, cotizando cerca de los $211, y acumula una caída de más del 44% desde su máximo de octubre de 2025. Analistas señalan que, si bien la diversificación a futuros de metales es tácticamente inteligente, la profunda liquidez para estos productos sigue concentrada en mercados tradicionales como el CME. Por lo tanto, estas ofertas funcionan más como un complemento para retener usuarios dentro del ecosistema Coinbase que como un motor de crecimiento principal o una cobertura efectiva contra la volatilidad del mercado cripto.
Bitcoin observa desde la banda: ¿un cambio en la narrativa?
El contexto que hace más interesante este duelo de estrategias es el desempeño comparativo de los activos. Mientras el oro ha subido aproximadamente un 90% en el último año, Bitcoin ha caído un 13% en el mismo período, manteniéndose estable por debajo de la barrera psicológica de los $90,000. Al cierre del 28 de enero de 2026, Ethereum (ETH) cotizaba alrededor de los $3,004.77. Este contraste está llevando a algunos inversores a reevaluar la narrativa de Bitcoin como «oro digital» a corto plazo, al menos en términos de comportamiento de precio.
La pregunta que flota en el ambiente es si esto representa un cambio temporal o un reacomodo más profundo. Tether, con su enorme apuesta física, parece estar enviando un mensaje de que, en tiempos de verdadera incertidumbre sistémica, la tangibilidad y la historia del oro aún tienen un peso abrumador. Coinbase, por su parte, confía en que la respuesta está en ofrecer acceso a una gama más amplia de productos financieros, tanto tradicionales como digitales, desde una misma plataforma, apostando por la conveniencia y la sofisticación del inversor moderno.
Tether y Coinbase: dos visiones para un futuro incierto
La rivalidad estratégica entre Tether y Coinbase refleja un momento de búsqueda para toda la industria cripto. El meteórico ascenso del oro y la relativa calma de Bitcoin están forzando a los actores principales a definir sus posturas. Tether abraza el rol de «banco central privado», acumulando el activo refugio definitivo como pilar de su solvencia y oferta de productos tokenizados. Coinbase, enfrentando la presión de los mercados y los inversores, busca convertirse en el hub financiero omnicomprensivo, donde se puede operar con cualquier cosa, desde Dogecoin hasta futuros de cobre.
Ambas estrategias son, en el fondo, respuestas a la misma pregunta: ¿dónde buscar refugio y crecimiento en un panorama económico complejo? Mientras el oro cotice en máximos históricos, esta batalla de narrativas y modelos de negocio no hará más que intensificarse, definiendo no solo el futuro de estas empresas, sino también la relación entre el mundo financiero tradicional y el digital en los próximos años.
Fuentes y lecturas recomendadas para profundizar:
- World Gold Council (para datos sobre reservas globales de oro): https://www.gold.org
- TradingView (para gráficos y datos de precios en tiempo real): https://www.tradingview.com
- Información corporativa de Tether: https://tether.to
- Información corporativa de Coinbase: https://www.coinbase.com
- Wikipedia – Contrato de futuros: https://es.wikipedia.org/wiki/Contrato_de_futuros
