El efecto Cantillon: ¿Quién se beneficia realmente de la impresión de dinero?
Una mirada profunda a cómo la expansión monetaria distorsiona la economía y afecta a inversores y ahorradores.
El sistema monetario actual, basado en la emisión de dinero fiduciario, genera un fenómeno conocido como el efecto Cantillon. Este concepto, acuñado por el economista Richard Cantillon, describe cómo la nueva liquidez inyectada en la economía no se distribuye de manera uniforme. En lugar de beneficiar a todos por igual, tiende a favorecer a aquellos que están más cerca de la fuente de emisión del dinero, como bancos e instituciones financieras, y posteriormente a los que reciben ese dinero antes en transacciones económicas.
¿Cómo funciona el efecto Cantillon?
Cuando un banco central decide imprimir más dinero o expandir la oferta monetaria a través de políticas como la flexibilización cuantitativa, este nuevo dinero no llega simultáneamente a todos los agentes económicos. Los primeros en recibirlo son aquellos directamente involucrados en el proceso de creación o distribución del dinero, quienes pueden gastarlo o invertirlo antes de que la inflación generalizada se manifieste. Esto les otorga una ventaja significativa, permitiéndoles adquirir bienes y activos a precios aún no afectados por la devaluación.
Impacto en la inversión y el ahorro
Para el ciudadano común y los ahorradores, el efecto Cantillon se traduce en una pérdida de poder adquisitivo. Para cuando el nuevo dinero llega a sus manos, los precios de los bienes y servicios ya han aumentado debido a la mayor oferta monetaria. Esto significa que sus ahorros valen menos y su capacidad de inversión se ve mermada. La inversión se distorsiona, ya que los flujos de capital se dirigen hacia activos que se benefician de la liquidez fácil, en lugar de aquellos que generan valor real a largo plazo.
Críticas al sistema monetario actual
El efecto Cantillon pone de relieve las deficiencias inherentes a un sistema monetario que permite la expansión ilimitada de la oferta de dinero. Los críticos argumentan que este sistema fomenta la desigualdad, la especulación y la inestabilidad económica. Activos como el oro o las criptomonedas descentralizadas, con una oferta limitada o predecible, son vistos por algunos como alternativas para protegerse contra la devaluación inherente a la impresión de dinero.
Comprender el efecto Cantillon es fundamental para cualquier persona interesada en la inversión, el ahorro y la economía en general. Ofrece una perspectiva crítica sobre cómo las decisiones de política monetaria pueden tener consecuencias profundas y desiguales en la sociedad.
